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Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por Isa el Lun 22 Mayo - 0:37

Bueno Mica ya voy al corriente aunque me falte el cap 6 y ya lei el 7 jajaja.
Creo que Lara es demasiado rapida para juzgar a Ryder sin darle alguna oportunidad parece que a el de verdad le interesa ella, pero pues haber que pasa ahora que esten el fin de semana juntos





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Isa

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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por micafp_2530 el Lun 22 Mayo - 0:46

ese es el capi 6 chicas solo me equivoque en el numero no en el capi, disculpen!!
Gracias por la corrección!


'Sra. Maddox!

  
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micafp_2530

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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por micafp_2530 el Lun 22 Mayo - 0:53

7

Lara no sabía por qué su estado de ánimo se había vuelto tan amargo. Especialmente desde que había decidido que no iba a dejar a Ryder Blackwell volver a  tocarla de alguna manera más íntima que un apretón de manos. Aun así„ su mente se rebelaba contra cualquier lógica, recordándole su tiempo en el establo y la forma en que sus dedos trabajaron su carne sensible, llevando a su cuerpo febril a alturas de placer que nunca había experimentado antes. 
Con nada más que la ingeniosa caricia de las puntas de sus dedos, le había dado el orgasmo más intenso de su vida. Y había una parte de ella que anhelaba más. Esa necesidad de tener un poco más de él era suficiente para agriar el humor de Lara. Demasiado para ser fría como piedra. 
El rancho Blackwell era impresionante por sí mismo. Más de novecientas hectáreas de exuberantes pastos y colinas salpicadas de árboles. La casa de Ryder             se erguía como un centinela de todo, una mansión de estilo rancho que podría haber sido considerada modesta para los estándares de los billonarios. Aun cuando su familia había sido rica, nunca habían conocido lujo como este. 
Ryder abrió camino a través de un porche cubierto junto a la casa. Una puerta del rancho llevaba a un pequeño vestíbulo, completo con ganchos para colgar la ropa hechos de herraduras desechadas y un banco hecho de cortes de postes alineados con cubículos para botas. Pepper deambulaba alrededor del piso de madera en el fondo de la casa mientras Ryder se quitaba las botas. Lara hizo lo mismo, metiéndolas en uno de los cubículos vacíos y trató de no parecer muy curiosa mientras lo seguía a la cocina. 
Guau. 
  
—Creo que tu cocina es tan grande como mi departamento entero. —Las palabras salieron de la boca de Lara antes de que las pensara mejor—. Quiero decir„ 
Ryder se rió entre dientes. —Es definitivamente más grande que la casa en la que crecí. 
Lara entró en la cocina, sus dedos rozando las encimeras de granito brillante mientras caminaba. Si tuviera una cocina como ésta, viviría en ella. Lo-mejor-de-laslíneas de electrodomésticos, una isla lo suficientemente grande como para extender la masa para diez pasteles, ventanas que dejan entrar la suficiente cantidad de luz solar, y un precioso lavabo de porcelana que parecía lo único antiguo en el lugar. 
—Mi mamá recuperó ese lavabo de la casa de mi abuela —dijo Ryder cuando la notó mirándolo—. Reclamamos un puñado de cosas de la casa vieja cuando construimos esta. Hay pequeñas piezas de mi familia en cada habitación. 
Ryder podría ser un delincuente por haber comprado su caballo, pero Lara admiraba su amor por su familia. Y había algo con respecto a un hombre nostálgico que la hacía sentir tibia y cálida en su interior. Si se preocupó lo suficiente como para salvar el lavabo de su abuela, quizás había algo más en él que el mujeriego sin corazón en el que se había convertido. 
—Bueno, vamos a cocinar. —Emoción se agrupaba en el estómago de Lara ante la perspectiva de dar un buen uso a la cocina de Ryder—. Aunque tengo que admitir, que medio esperaba ver un equipo de cocineros profesionales esperando para preparar nuestra comida a la orden. 
Ryder hizo rodar sus ojos por su burla, una media sonrisa curvando sus labios, y solo intensificó las mariposas que se arremolinaban en el estómago de Lara. —Sé cocinar, muchas gracias. Siéntate, y nos prepararé algo. 
—Uh-uh, —dijo Lara con una enfática sacudida de cabeza—. De ninguna manera voy a negarme la oportunidad de jugar en una cocina como ésta. 
—Muy bien. — Ryder le lanzó una amplia sonrisa que fue directo a su cabeza. ¿Cómo un hombre podía hacerla sentir mareada con nada más que una sonrisa?   —
  
Entonces, cocinaremos juntos. Toma los filetes y los vegetales del refrigerador y yo prepararé las cacerolas. 
—Trato. 
El refrigerador de Ryder tenía una puerta doble de vidrio, un refrigerador industrial que parecía pertenecer a un restaurante de cinco estrellas. Completamente surtido con casi todo lo que ella podría posiblemente desear, Lara cavó a través de sus confines, preocupada de que podría perderse antes de que lograra encontrar todos los ingredientes para la cena. Después de una dura búsqueda, Lara logró recuperar un par de filetes tipo T-bone, cebollas, hongos y un trío de pimientos. 
—Hay arroz en la despensa —dijo Ryder mientras sacaba un sartén de un estante de panadería de encima de la isla—. A menos que prefieras frijoles o pasta, o alguna otra cosa. 
—Arroz está bien. —Terminó su recorrido en el mostrador al lado de la estufa y hojeó la despensa que estaba a la izquierda del refrigerador, asombrándose por las ordenadas hileras de artículos surtidos. Realmente, la cocina de Ryder estaba mejor surtida que la tienda local. 
—¿Por qué me rechazaste cuando te invité a salir el mes pasado? —preguntó Ryder de la nada mientras abría el paquete de filetes y los sazonaba. No hizo contacto visual, solo se concentró en la tarea que tenía en mano. Eh. Un poco fuera de lo normal para el carácter usualmente seguro del vaquero. 
—Sabes por qué —dijo Lara. Llenó una olla con agua y la puso a hervir en la cocina—. ¿Por qué compraste a October cuando sabías que la quería? 
Ryder hizo una pausa mientras colocaba un filete a un lado. —Tú sabes por 
qué. 
Probablemente se lo merecía. Una respiración pesada se escapó de sus labios y dijo—: Te rechacé porque sabía lo que la gente del pueblo diría de mí si salía contigo. He trabajado duro para reconstruir la reputación de mi familia. Una vez que 
  
levante mi establo y lo tenga funcionando, no quiero que nadie tenga una razón para no hacer negocios conmigo. 
—¿Y crees que una cita con un ganadero exitoso hubiera empañado tu reputación? 
—Sabes lo que quiero decir. —Lara tomó un cuchillo del bloque de carnicería y fue a rebanar los pimientos—. Es diferente para un hombre. Puedes salir con tantas mujeres como quieras con una puerta giratoria en tu habitación  y nadie pestañearía. Tu reputación como hombre de negocios es buena e intacta. Pero en el segundo que una mujer actúe como si quisiera jugar en el campo, todos la tratarían como si fuera una leprosa. No es exactamente la mejor manera de empezar un negocio. Además, no quería que la gente pensara que yo era„ 
—¿Qué? 
Lara se estremeció. —Una caza fortunas. No estoy exactamente nadando en dinero, lo sabes. 
Ryder apartó los filetes y se giró hacia Lara, sus ojos castaños con un calor que deseó poder ignorar. Caminó hacia ella, y ella dio unos pasos hacia atrás hasta que la había clavado con eficacia contra el mostrador de la isla. La intensidad de su mirada robó su respiración y Lara trató de apartar sus ojos pero él la mantuvo cautiva. —No me importa un carajo lo que cualquiera diga sobre mí y tampoco debería importarte. 
—Eso es fácil de decir para ti —señaló Lara—. Ya has hecho tu fortuna. 
—Y podría perderla mañana. —El tibio timbre de su voz disparó a través de ella, colocándose entre las piernas de Lara en un lento tintineo que agitó su deseo—. La vida es corta y me rehúso a desperdiciarla en un montón de arrepentimiento innecesario. No voy a negarme a mí mismo las cosas que quiero debido a algunos pendejos entrometidos que no saben cómo mantenerse en sus propios asuntos. Hago lo que quiero, cuando quiero, y el resto del mundo puede irse a la mierda. 
  
—¿Y qué es lo que quieres, Ryder? —Era una pregunta peligrosa, Lara no estaba segura si quería que la contestara porque estaba buscando una excusa para ignorar su propia negación entrenada. Su aliento se enganchó en su pecho, su cuerpo hiper consciente mientras él levantaba su pulgar y acariciaba su mejilla. 
—Te quiero a ti. 
*** 
La cena tomó un plano secundario frente a un hambre más primitivo mientras Ryder miraba en los brillantes ojos azules de Lara. Sus manos encontraron el camino a sus caderas y la agarró fuertemente, levantado su pequeño culo coqueto contra la encimera. La idea de recostarla, saborear cada centímetro de ella como si fuera su última comida hizo girar su cabeza y a su polla hincharse dentro de sus vaqueros. Y Ryder no podía pensar en una mejor manera de darle un buen uso a la encimera de mármol. 
Se acercó y sin decir una palabra la despojó de su camiseta sacándola sobre su cabeza. Su pecho subía y bajaba con la respiración y miró con avidez la suave carne redondeada sobre el sujetador. Con sus ojos aún clavados en ella, dio un paso más cerca y ella abrió sus piernas como si lo invitara. Ryder se acunó contra ella y puso un beso perezoso entre sus pechos mientras alcanzaba su espalda y liberaba el cierre. 
Con las correas en su agarre, Ryder se echó hacia atrás y se detuvo. Tomó todo su autocontrol no sacudir la ropa de su piel, pero ese era el punto, ¿no? Probar los límites de su control, ver cuánto tiempo podría resistir. Por un momento, simplemente se quedó allí. Apreciándola. Dejó sus ojos vagar sobre la carne que sus dedos ansiaban alcanzar y acariciar. Y cuando sus manos comenzaron a temblar por el esfuerzo de contención, Ryder lentamente arrastró las correas por los brazos de Lara y jaló su sujetador para revelar sus pechos. 
María madre de Dios. 
Sus pezones se fruncieron apretados mientras se exponían al aire y Ryder los alcanzaba, ahuecando el delicioso peso de uno de los pechos en su mano mientras llevó el otro a su boca. Chupó profundamente,  arremolinando su lengua sobre el pico 
  
perlado y arqueando a Lara hacia él, atrapando su aliento en un jadeo desesperado. Su polla respondió al sonido, creciendo casi dolorosamente dura y palpitando contra su bragueta. Quería estar dentro de ella tan mal, no sabía cuánto tiempo sería capaz de esperar. Pero iba a hacer todo lo posible para asegurarse de que ella estaba gritando su nombre mucho antes de hundirse en su dulce y húmedo calor. 
Maldición. Si tenerla era tan bueno como la anticipación, Ryder dudaba que fuera capaz de dejarla una vez que el fin de semana hubiera terminado. 
Mientras la chupaba, hizo rodar su otro pezón entre el pulgar y el índice, deteniéndose para darle un ligero pellizco antes de continuar el ritmo. Un lento gemido abrió su camino hacia la garganta de Lara y ella llevó sus brazos hacia atrás en la encimera mientras hacía rotar su cabeza sobre los hombros. Abrió más sus piernas, invitándolo aún más cerca. 
Bueno, no importa si yo„ 
Ryder la echó hacia atrás hasta que estaba acostada en el mostrador, las piernas colgando en el borde. 
Con mucho menos restricciones de las que había mostrado anteriormente, desabotonó sus pantalones y se los quitó junto con su ropa interior en un solo golpe. Si sus pechos desnudos fueron suficientes para volverlo casi frenético,  la visión de su sexo desnudo,  reluciente, lo mandó completamente al borde del precipicio. Trazó con el dedo el camino sobre su monte, la piel suave y casi  desprovista de pelo. Se detuvo por un momento, recordando al hombre con el que había estado en la gala benéfica y se preguntó si  habría arreglado su maravilloso coño para él. 
No importaba ahora. Luego de este fin de semana, Ryder iba a asegurarse malditamente de que ningún otro hombre colocara una mano sobre Lara Montgomery nunca más. 
Estaba lista para él, tan húmeda que la evidencia de su excitación se había extendido por sus muslos. Corrió su dedo arriba y abajo sobre su piel suave, tomando algo de esa dulce miel en su dedo mientras trabajaba en sus pliegues y el hinchado nudo de nervios de su centro. 
  
La espalda de Lara se arqueó en el mostrador con el primer toque tentativo y sus manos se hicieron puños a los costados. Ella vino a la vida desde ese único toque, su cuerpo tan sensible a él que se estremeció. Era una cosa embriagadora, que Ryder disfrutó casi más que el sexo en sí: el conocimiento de que él era el responsable de su placer. Que él despertaba esa respuesta en ella. Como si su cuerpo hubiese permanecido latente hasta que él le proveyó lo que necesitaba para despertarlo a la vida. Era ese poder el que Ryder ansiaba. Necesitaba. Y con una mujer tan tenaz como Lara, la prisa que sentía por complacerla se intensificaba a pasos agigantados. 
Mientras avivó su suave carne rosada, la mano libre de Ryder viajó hasta el torso de Lara, haciendo una pausa para agarrar la curva de su cadera antes de pasar a lo largo de sus costillas. Su palma se cerró sobre su pecho izquierdo  y un suspiro de satisfacción se escapó de los labios de Lara. Redujo sus atenciones, sus ojos clavados en su rostro. Sus pequeños jadeos causaron que su propia respiración se acelerara en el pecho. Lara abrió aún más sus piernas y urgió sus caderas hacia su mano y Ryder tomó la indirecta, rodeándole su brote con la punta de su dedo. Tomó su otro pezón entre sus dedos y se burló del pico ya rígido, tirando de él, todo mientras medía la reacción de Lara. 
Fue instantánea e intensa. Gritó por el contacto, su espalda inclinándose fuera de la encimera. El sonido de su voz, pequeños sollozos de placer, dispararon a través del cuerpo de Ryder y tensaron sus bolas hasta el punto que le dolían por la liberación. Pero se prometió a sí mismo que primero estaría gritando su nombre  y se iba asegurar que eso pasara antes de permitirse disfrutarla. 
Cuando abandonó su pecho, Lara gimió en protesta. Una sonrisa curvó los labios de Ryder. Le daría lo que fuera que ella necesitara y quizás algunas cosas que ni siquiera ella sabía que necesitaba en el momento oportuno. Justo ahora, él no quería nada más que probarla, trabajar su frenesí de modo tal que cuando finalmente la tomara, ambos estarían sin sentido por la necesidad. 
Ryder apretó la palma de su mano, los dedos abiertos, en el vientre plano de Lara. Sus músculos se flexionaron bajo su mano mientras él viajaba hacia arriba entre sus pechos hasta su garganta. Acunó la parte trasera de su cuello, su agarre 
  
firme mientras acariciaba su mandíbula. Era tan sensible, tan jodidamente hermosa que malditamente casi robaba su aliento. —Oh Dios, Ryder, necesito terminar. 
Los ojos de Lara con los párpados pesados miraron a los suyos y su lengua lamió sus labios. Se imaginó su suave y rosada lengua girando sobre la cabeza de su polla y dejó salir un gruñido. Era todo lo que deseaba en una mujer: sensual, de carácter fuerte, inteligente. Sabía lo que quería y cómo lo quería. No como las otras mujeres con las que se había acostado, no le importaba una mierda su dinero y asimismo, no lo juzgaba o medía basada en los números de su cuenta bancaria. Le dijo que no dormiría con él a cambio del caballo y le creía. Y sabiendo que estaba aquí, desnuda, y deseosa porque así lo quería y no porque pensara que conseguiría algo a cambio del trato significaba más para él que cualquier conquista de su pasado. 
Ryder se inclinó sobre ella y puso su boca cerca de su oído. Ella le mordisqueó el lóbulo y el contacto fue eléctrico. Si no la follaba pronto, iba a explotar. —Te quiero, Lara. Te quiero tan malditamente mal que no lo puedo soportar —le dijo, bajo—. Voy a tocarte, probarte, chupar cada centímetro de ti y luego follarte hasta que no te puedas imaginar las manos de otro hombre en ti. 
—Hablas un buen juego. —La voz de Lara era un ronco murmullo que vibraba a través del cuerpo de Ryder—. Ahora, vamos a ver si lo respaldas.


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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por micafp_2530 el Lun 22 Mayo - 12:47

Hola hermosas !!!
Nuevamente una disculpa por el error.
Y perdón si me atraso, es que no tengo internet en la casa y me está costando un poco subir los capis.


Estoy leyendo todos sus comentarios, muchas gracias por acompañarme en la lectura !!



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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por yiniva el Lun 22 Mayo - 14:45

Es obvio su atracción así es que ya no podrán  estar separados, eso va más allá de solo un fin de semana.


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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por citlalic_mm el Lun 22 Mayo - 16:42

V


Ohh!!! Pero como llega la mama así como así, interrumpió algo que mas adelante si no hacen algo van explotar con el mas mínimo roce , jaja, bueno todo sea por que estará cocinando para los que mas lo necesitan … Very Happy
 


VI
 
Siii Lara es una idiota, mira que rechazarlo desde un inicio y saber lo que se perdía lol! y toda la interacción entre ellos es tan natural y explosiva, en el buen sentido.
 


VII
 
Claro que su estado de humor era amargo si lo único que quería es mas que solo una probada de lo que es Ryder y tal vez no sabia como conseguirla o si???
No me sorprende que también sea un buen mozo Bailarina loca … si por fin la tortura va terminar
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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por mariateresa el Lun 22 Mayo - 17:39

HOOO ESO FUE CALIENTE QUIEN NO QUIERE COCINAR A SI?? 
GRACIAS MICA


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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por morena el Lun 22 Mayo - 20:22

Por fin se rindió Lara , la atracción era demasiada!! Gracias por el capítulo.
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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por micafp_2530 el Mar 23 Mayo - 11:45

8


Demasiado para apegarse a sus armas. Lara debería estar avergonzada de cuán fácilmente sucumbió a los encantos de Ryder, pero cuando la tocó no podía parecer recordar porqué. Sus palabras acaloradas, casi groseras en sus oídos solo consiguieron probar que cuando Ryder Blackwell se proponía a hacer algo, lo daba todo. ¿No quería que pensara en otro hombre? Ningún. Problema. Era tan diferente a cualquier otro hombre con el que estuvo alguna vez. Como si hubiera hecho la ambición de su vida aprender las complejidades de su cuerpo y saber cómo darle placer. Y si se lo decía, el hombre era un maldito maestro en su oficio. Si puede provocarle tanto con un simple toque, solo podía imaginar cómo sería tenerlo enterrado muy profundo en su interior.
Seguro como el infierno esperaba que fuera un hombre que cumpliera sus promesas.
Su cuerpo vibraba con necesidad, cada centímetro se despertó a la conciencia. Rodeó su clítoris con la yema de su dedo y un escalofrío recorrió la longitud de su columna vertebral y se asentó en su núcleo, una necesidad palpitante que la arrojó más allá del punto de la razón. —Ryder, haz que me corra.
Como si repetírselo lo hubiera impulsado a la acción. Lara lo sabía mejor. Nadie empujaba a Ryder Blackwell o lo hacía hacer nada antes, era malditamente bueno y preparado para hacerlo. Su respiración era caliente sobre su oído mientras un gruñido satisfecho retumbó en su pecho. Sabiendo cuáles lugares de su cuerpo eran los más sensibles, su boca rozó la piel de su garganta y luego se movió hacia abajo a través de su clavícula. Cada contacto era una marca, el calor viajando por sus venas como fuego líquido. Su lengua se sumergió en su ombligo y Lara jadeó ante su sensibilidad allí. Sus ojos se encontraron por el momento más breve y una sonrisa satisfecha se extendió a través de los labios de Ryder. La agarró por sus muslos, el
roce de sus manos callosas sobre su piel era una deliciosa tortura mientras encajaba su cabeza entre sus piernas y se detenía.
Oh Dios, sí.
—Dime lo que quieres.
Al parecer el poderoso señor Blackwell disfrutaba teniéndola mandando a su alrededor. Había sido de la misma manera con ella en el establo, conteniéndose, burlándose hasta que le dio la orden. No es que Lara tuviera algún problema expresando lo que quería. Al contrario, sus compañeros anteriores habían prácticamente necesitado un mapa detallado y un GPS con voz activada para llevarla al orgasmo.
Pero Ryder no.
—Quiero que me hagas venir —dijo Lara, su voz entrecortada con anticipación.
—¿Cómo?
—Tú sabes cómo. —Pasó su pulgar contra su clítoris y las caderas de Lara se sacudieron por la intensa sensación. Maldito sea. Una vez más, se negaba a ir más allá hasta que jugara su juego.
—Tal vez no lo sepa —bromeó—. ¿Cómo sabré lo que te gusta si no me lo dices?
—Lo sabrás —dijo Lara. Pasó su pulgar contra su carne sensible una vez más y dejó salir un gemido bajo. —No te preocupes, si lo haces mal, me aseguraré de decírtelo.
La risa baja que le respondió le causó una oleada de calidez que irradió en la parte baja del estómago de Lara. Disfrutó su lado juguetón y se preguntó cómo sería quedarse el tiempo suficiente para aprender más de él. —Doc, no tengo duda de que lo harás.
—No voy a rogar.
La acarició una vez más. Lentamente. —No quiero que lo hagas.
Ryder ciertamente no era un amante egoísta, pero eso lo sabía. Cuando te las arreglas para estremecer el mundo de una mujer de la forma en que lo hizo, se corre
la voz. Era la otra parte de los rumores sobre los que Lara se encontraba realmente curiosa, que cuando se trataba de su propio placer, se ponía a trabajar y eso era todo. Si Lara tenía algo que decir al respecto, se iba a asegurar de que Ryder disfrutara tanto como ella lo hacía.
—Quiero tu boca sobre mí —dijo después de un momento—, cuando me venga.
Sus labios se curvaron en una sonrisa maliciosa. —Oh, puedo hacer eso.
Cuando selló su boca sobre su sexo, Lara soltó un bajo gemido interminable. La encimera de mármol enfrió su piel recalentada mientras se relajaba sobre su superficie, las sensaciones extremas solo elevaron su disfrute. Ryder rodeó su clítoris con su lengua antes de tomarlo en su boca y chuparlo gentilmente. Aumentó la presión y cuando Lara sintió el suave roce de sus dientes, casi la envió encima del límite.
—Ryder, se siente tan bien. No te detengas.
Agarró sus caderas, sus dedos curvándose alrededor de su trasero mientras alineaba sus caderas hacia su boca. Lara alcanzó detrás de ella y se agarró al borde del mostrador como si fuera a anclarla y evitar que se fuera volando sobre una nube de felicidad.
Su asalto fue sin prisas, calculado para obtener los resultados que quería. Por un pequeño momento, una punzada de celos apuñaló el pecho de Lara mientas se imaginaba el número de mujeres con el que debió haber estado para perfeccionar sus habilidades a un borde tan afilado. No está con esas otras mujeres ahora. Está contigo.
—Oh, Dios. Justo así.
El cerebro de Lara balbuceó. Corto circuito mientras Ryder le hacía cosas muy perversas con su boca. Lamió sin piedad, rodeando su clítoris solo para premiarla con una pasada larga y lánguida con lo plano de su lengua. Levantó su trasero del mostrador y la acomodó, corriéndola rápidamente más arriba hasta que se encontraba malditamente cerca de yacer como una ofrenda de sacrificio sobre la fría superficie de mármol. Se inclinó sobre ella, apoyando una de sus piernas sobre su hombro mientras su mano libre vagaba arriba por su torso hacia sus pechos. Se estremecieron
con anticipación, sus pezones frunciéndose tan apretados como ansiosos por su toque. Cuando sus habilidosos dedos encontraron el pico perlado, su respiración quedo atrapada en su pecho.
—Ryder, estoy tan cerca —jadeó—. No te detengas.
No había un “por favor” de su parte. Ni palabras suplicantes, solo órdenes urgentes. Gimió cuando retiró su lengua y Lara sintió la vibración viajar a través de su sexo y arriba por su columna en un delicioso escalofrío que la dejó jadeando mientras entrelazaba sus dedos por su grueso cabello para instarlo. —Más duro„ sí, así„
Ryder reaccionó a sus palabras como si apenas pudiera contenerse. Se preguntó por su control. Cualquier otro tipo ya habría estado encima de ella y bombeando a estas alturas, totalmente indiferente a si hubiera terminado o no. Pero ya sabía que Ryder era una especie extraña. No se molestó en sofocar sus gemidos, el intenso placer de Ryder rodando sus pezones entre sus dedos pulgar e índice mientras la lamía, robando todos sus pensamientos coherentes. Su cuerpo se tensó, la sensación de enrollarse era casi insoportable. Sacudió sus caderas contra su boca y su nombre quemó sus labios mientras llegaba al orgasmo. —Oh, Dios, ¡Ryder! Me estoy viniendo.
No se ablandó, pero presionó su rostro aún más apretado en su contra mientras el orgasmo rodaba por su cuerpo, una oleada tras otra hasta que sus extremidades se hallaban pesadas y su aliento salía a toda velocidad en su pecho. Dudó que pudiera moverse incluso si quisiera hacerlo, a pesar de que podría flotar lejos sin el uso de sus extremidades. —Ryder, vas a matarme.
Lara no pudo evitar la risa que burbujeaba en su pecho. El chico se encontraba en su propio mundo allá abajo„ Miró hacia arriba y cuando sus miradas se encontraron la sonrisa que le dio fue suficiente para derretir cada hueso en su cuerpo hasta que no fue nada más que un indefenso charco de baba.
Maldición. Se hallaba en serios problemas con éste.
***
Justo ahora sería el momento en el que Ryder habría desabrochado su pantalón y pasado a la acción. Cuanto más rápido se corriera, más rápido podía hacer a su compañera una chica feliz. La mayoría de las mujeres ni siquiera se daban cuenta de que nunca se quedaba a pasar la noche. ¿Por qué lo harían cuando prestaba tanta atención a sus necesidades antes que a las suyas? Las dejaba con sonrisas satisfechas, y no se sentía tan culpable por que el encuentro hubiera sido un rápido, entrar y salir.
Pero Lara no era como cualquiera de las otras. Cristo, quería que ese momento durara para siempre. No se encontraba interesado en terminar y enviarla a su casa. Deseaba saborearla, una y otra vez. Tomarse su tiempo. Follarla durante horas hasta que ninguno pudiera mantenerse en pie y no tuvieran más remedio que caer rendidos sobre la cama. Quería abrazarla. Retener en sus pulmones su esencia a miel de trébol y despertarla llenándola de besos antes de enterrarse profundamente en su interior y comenzar de nuevo.
Santa mierda. Estos pensamientos se hallaban completamente fuera de lugar. Y aterraban la mierda fuera de él.
—Ryder, ¿tal vez podríamos ir a tu habitación?
Las palabras de Lara lo despertaron de su ensueño y por un momento se quedó admirándola. Era digna de ser vista, desnuda con su piel enrojecida y su sexo suave y brillante, descansando sobre el mostrador de su cocina. Sus pechos eran perfectos, los pezones oscuros todavía erectos, Ryder se acercó y ahuecó uno, rozando el pico con su pulgar. La cabeza de Lara cayó sobre sus hombros y un dulce medio gemido, medio suspiro, escapó de sus labios. —Ryder, vayamos a tu habitación. Ahora.
La urgencia en su tono avivó las brasas de su lujuria, así que la levantó sin esfuerzo del mostrador y la puso de pie entre sus piernas. No parecía preocupada por el hecho de que se encontraba desnuda como el día en que nació mientras que él todavía usaba toda su ropa. Admiraba su confianza y solo aumentaba su necesidad de tenerla.
Su mirada vagó a sus labios carnosos y las ganas de besarla eran tan intensas que estuvo condenadamente cerca de tomarla sobre el piso. Pero se contuvo, y en su lugar rasgó su camisa, haciendo estallar un par de botones en su prisa por quitársela. La arrojó sobre el mostrador mientras los ojos de Lara admiraban su torso desnudo, con una expresión hambrienta que aumentó su necesidad a un nuevo nivel mientras
tomaba su mano y la conducía a través de la casa, por las escaleras, pasando el rellano del segundo piso hasta su habitación al final del pasillo.
No había tiempo para que viera el lugar. Más tarde le daría el gran tour.
Lara miró alrededor de su habitación con sus ojos muy abiertos, haciendo una pausa en la cama extra grande. —Y yo que pensaba que tu cocina era impresionante —dijo sonriendo.
A Ryder nunca le había gustado el alboroto que la gente hacía acerca de su riqueza. Trabajó duro y tuvo suerte. Eso era todo lo que sucedió. Y le molestaba que un montón de gente se olvidara del hecho de que en algún momento los Blackwells fueron una de las familias más pobres de la ciudad. Pero Ryder nunca lo olvidó. Esos recuerdos de cómo creció arruinarían su alma hasta el día de su muerte.
Lara se le acercó, con sus ojos azules claros y brillantes, y una suave sonrisa curvando sus labios carnosos. Buscó los botones de su pantalón y los desabrochó, haciendo que el botón de bronce se deslizara a través de la mezclilla con un silencioso "pop". Su lengua se precipito a lamer sus labios mientras bajaba su cremallera, diente por agonizante diente, y sus pulmones casi se paralizaron mientras deslizaba hacia abajo su pantalón y ropa interior, las palmas de sus manos permaneciendo sobre su trasero, antes de empujarlas más allá de sus muslos. Solo tomó un segundo antes que Ryder apartara la restrictiva ropa el resto del camino y cuando estuvo de pie frente a ella, desnudo y duro como una piedra, cerró la distancia que los separaba y envolvió su mano alrededor de su pene.
San.Ta.Mierda.
Su toque era como una marca, avivando las llamas de su necesidad hasta que el cerebro de Ryder estuvo condenadamente cerca de quedar en blanco, dejando tan solo una neblina de primitiva lujuria. Lara alisó la yema de su pulgar sobre su cabeza hinchada que ya se encontraba resbaladiza por una gota de pre-semen, Ryder gimió, largo y bajo. —Doc, no dejes de hacer lo que haces. Porque se siente malditamente increíble.
Una medio sonrisa, medio mueca iluminó su rostro, calentando cada molécula de su cuerpo hasta el punto de combustión. Mientras su puño trabajaba apretando hacia arriba y hacia abajo de su eje con lenta precisión, lo llevo hasta la cama y lo empujo sobre el colchón.
—Siéntate.
Infiernos sí, claro que iba a sentarse, porque honestamente, no se hallaba seguro de que sus piernas pudieran sostenerlo un segundo más en posición vertical. Se arrodilló entre sus piernas y Ryder se recostó sobre sus brazos para poder ver su rostro. Se miraron a los ojos por un largo rato y luego ella se llevó su longitud a su boca.
Ryder aspiró fuertemente. El calor de su boca era increíble, tibio y húmedo como satén deslizándose sobre su polla. Arremolinó su lengua sobre la punta y la embistió con sus caderas, la sensación era tan intensa que sintió correr un cosquilleo a lo largo de su columna vertebral. Ninguna de sus otras parejas había bajado nunca. De algún modo era como si esperaran el tratamiento Ryder Blackwell y ansiaran su legendario "servicio”. El hecho de que Lara estuviera interesada no solo en recibir placer, sino en darlo, era una cosa más que la diferenciaba de todas las otras.
—Oh... sí... —Jesús, lo había dejado sin palabras—. Doc, me vuelves loco.
Sus ojos se encontraron. Verla mientras trabajaba su longitud con su boca hizo que sus bolas se apretaran. Aumentó la succión y la velocidad, sujetándose de sus muslos, el agarre de sus uñas no le causaba la más mínima incomodidad en cambio lo acercaba en la cantidad correcta al borde. Había pensado que este fin de semana le daría la oportunidad para tratar de sacarla de su sistema de una vez por todas. Pero cuando se incorporó y enrolló sus puños en los sedosos mechones de su cabello, Ryder se dio cuenta de que se encontraba demasiado lejos de ser otra cosa más que un adicto sin remedio a Lara Montgomery.
Un largo gemido vibró en el pecho de Ryder al tiempo que sus dientes rozaron su eje y mordisquearon la hinchada punta. Iba a venirse si continuaba y que quería estar enterrado hasta el fondo en el interior de su resbaladizo calor cuando eso sucediera. Tiró su cabeza hacia atrás, un profundo gruñido retumbó en su pecho mientras lo chupaba un poco más duro y ralentizaba el ritmo hasta que sus muslos temblaron y sus músculos se tensaron. —Más Rápido. No pares.
Por supuesto hizo todo lo contrario, haciendo una pausa para deslizar la punta de su lengua hasta la parte trasera de su eje. Un profundo gruñido resonó en el pecho de Ryder mientras lo lamía una vez más. Lentamente. Entonces lo tomó en su boca y lo chupó. Se detuvo. Lo lamió de nuevo. Lo chupó. La mandíbula de Ryder se
encontraba apretada. No sabía cuánto más de sus despiadadas bromas podía soportar. Con sus puños aún enrollados en su cabello la hizo retroceder, luego trasladó su agarre a sus hombros mientras la instaba a ponerse de pie. Le dirigió una mirada perpleja pero no le dio tiempo para interrogarlo. En cambio, la tumbó a un costado de la cama y la inclinó sobre el colchón, su pequeño trasero apretado sobresaliendo. Abrió de un tirón el cajón de la mesita de noche y tomó un condón, en su prisa rasgo el paquete con sus dientes. Con manos temblorosas, lo hizo rodar sobre su polla y se posicionó en su entrada.
Y se condujo a casa con una sola estocada.
Se encontraba tan mojada, tan completamente lista para él, que su cuerpo lo aceptó con facilidad. Se introdujo profundamente en su interior y se detuvo, necesitando un respiro por la intensa sensación de sus paredes internas apretándolo intensamente. Se sentía celestial envuelta a su alrededor.
Lara buscó y se apoderó de sus muslos. Se movió lentamente al principio, saliendo casi por completo antes de sumergirse de nuevo. Pero el sonido de sus suaves gemidos mientras la follaba lo alentó y aumentó su ritmo, sus gritos de placer se mezclaban con los sonidos de fricción entre sus cuerpos una y otra vez. La necesidad de terminar lo abrumó y se agarró con fuerza a sus caderas mientras empujaba.
—Oh, Dios, Ryder, más duro. —Lara se empujaba en su contra, animándolo, llegó tan profundo como pudo, deteniéndose solo lo suficiente para sentir el estrechamiento pulsante de su coño antes de salir y empujar de nuevo.
—Te sientes tan bien —jadeó Ryder. El sudor le corría por la frente y el cuello. Si no se venía pronto se hallaba bastante seguro de que estallaría en llamas. —Solo unas cuantas estocadas más y estaré allí.
Sus palabras provocaron una respuesta y ella se apartó, negándole lo que más quería. Espirales de frustración oprimieron el estómago de Ryder, y la agarró por sus caderas, tirándola en su contra mientras empujaba profundamente en su interior. Lara gimió bajo, pero se apartó una vez más. Se arrastró sobre la cama y rodó sobre su espalda. —Necesitas reducir la velocidad, vaquero. No hay necesidad de apresurarse.
Jesús. Si pensaba que hablarle de esa manera iba a hacerlo detenerse se encontraba muy equivocada. Ryder se subió sobre la cama, acomodándose entre sus
caderas. Se introdujo en su interior y se arqueó para ajustarse, entonces se apartó. —Fóllame duro y lento.
Cuando le dijo lo que tenía que hacer sin una pizca de vergüenza o desconcierto, no tuvo más remedio que obedecer. Empujó tan profundo como pudo, moliendo sus caderas en su contra mientras la montaba. Lara agarró sus hombros, rasguñando su piel con sus uñas, al tiempo que rodaba para recibirle, moliendo su coño contra su polla en una pegajosa caricia caliente que lo hizo inclinarse sobre su espalda mientras su columna vertebral se tensó. La penetró una y otra vez. Profundo. Despacio. Y todo el tiempo, sus gemidos bajos y sus palabras susurradas lo instaron tanto mientras animaba y le negaba.
—Ryder, quiero que te vengas. Oh, Dios, quiero que te vengas.
El cuerpo de Lara se arqueó fuera de la cama mientras gritaba y su sexo se contraía fuertemente a su alrededor, latiendo mientras se venía. La delgada cadena de su control se rompió y Ryder aumentó su ritmo, follándola con fervor hasta que la siguió por el borde. Su propio orgasmo sacudió todo su cuerpo con la fuerza de un huracán abriéndose paso a través de cada poro y cada terminación nerviosa hasta que sus muslos temblaron por el esfuerzo de sostenerlo en pie. Se desplomó sobre ella, mientras sus trabajosas respiraciones seguían un mismo ritmo. Ryder la envolvió en sus brazos y permaneció inmóvil durante mucho tiempo, no dispuesto a retirarse de su cuerpo. Cuando finalmente se apartó, lamentó la separación. Ya echaba de menos su calor, su cuerpo, la intensa sensación de que era justo ahí donde pertenecía.
Una alarma estridente atravesó la tranquilidad y Lara comenzó a moverse debajo de él. —¿Qué es eso?
—Ah, mierda. Es la alarma de incendio —dijo Ryder con una risa—. Creo que quemamos la cena.


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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por mariateresa el Mar 23 Mayo - 12:10

dios, dios, dios, no puede ser tan hot y carajo quemaron la comida jejeje manera de olvidar que estaban cocinando.
gracias mica


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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por yiniva el Mar 23 Mayo - 14:43

así o más intensos, 
hasta la comida quemaron


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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por Isa el Mar 23 Mayo - 15:57

Que niños tan distraidos lol! lol! lol! lol!





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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por yira patri el Mar 23 Mayo - 16:36

waooooooooooo...quede atrapada....... super buena esta guerra..... y quien sabe que ryder jugara limpio.....


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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por citlalic_mm el Mar 23 Mayo - 17:19

VIII
 
Lara avergonzada por caer tan rápido en los encantos de Ryder?? No, no, no lo creo, esta que hecha chispas y quiere massss eso es seguro.
Ahh pero que calosexoso capitulo!!!!!!!
Si, con tanto calor hasta la cena se quemo.
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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por wordsofthisgirl el Mar 23 Mayo - 19:19

Y se ha rendido en el 2do round!!!!

JAjajaja y eso de la alarma fue el toque jajajajajajjajajajajjaja


   
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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por micafp_2530 el Miér 24 Mayo - 14:22

9

Ryder pasó por la puerta de su dormitorio viéndose casi más confiado desnudo de lo que lucía con sus ropas puestas. ¿Y por qué no lo haría? El hombre se hallaba construido como un dios, todo músculo tenso, líneas definidas y fortaleza sólida. Lara dudaba de que hubiera pasado un día en el gimnasio, lo que lo hacía más atractivo para ella. Eso quería decir que Ryder logró el cuerpo que tenía a través de labores manuales y trabajo duro.
Totalmente ardiente.
—Pudimos haber incendiado tu casa —comentó mientras él se deslizada sobre la cama a su lado. Probablemente era demasiado pronto para entregarse, pero se encontraba exhausta y necesitaba al menos una siesta. El problema era, que se hallaba bien despierta. Su cuerpo aún vibraba con placer y todo lo que realmente deseaba era acostarse aquí y escuchar el sonido de la voz de Ryder.
—Por suerte para nosotros no pusimos los filetes sobre la parrilla. —Rió mientras la recogía en sus brazos. Disfrutó la sensación de seguridad que sentía con él, tan diferente a su relación anterior que la había hecho huir de Houston y volver a su hogar en primer lugar—. Sin embargo, el arroz está quemado. Y me encuentro bastante seguro de que tendré que tirar la olla.
—Lo lamento —dijo Lara con un gemido—. Te compraré una nueva si lo deseas.
—Por favor —se burló Ryder—. Podríamos haber quemado el lugar hasta el suelo y no me hubiese dado cuenta.
—Yo tampoco. —No fue tan difícil de admitir. Nada, ni siquiera una casa quemándose hubiera podido detenerlos—. Definitivamente vale la pena una olla quemada. Sin embargo, la isla de tu cocina es otra historia. —Se rió—. De ninguna
manera alguien podrá alguna vez preparar comida sobre esa superficie de nuevo. Vas a tener que romperla y reemplazarla.
Ryder le dirigió una sonrisa maliciosa que hizo maravillas en el cuerpo de Lara. —Oh, no. Voy a cercarlo y preservarlo para la posteridad. Ese mostrador no va a ninguna parte.
Sus palabras encendieron algo profundo en su interior. Un resurgimiento de la lujuria, pero algo más también. Una profunda emoción que no se había permitido sentir en mucho tiempo. —No había planeado volver a mudarme aquí, sabes. —Por alguna razón, las palabras cayeron de la boca de Lara como si no tuviera más remedio que desnudarse—. ¿Recuerdas cuando te dije que alguien empañó el nombre de mi abuelo creando registros y vendiendo mala estirpe?
—Sí.
—Bueno, fue mi padre quien lo hizo. Básicamente vendía los buenos caballos a escondidas y se embolsaba el dinero mientras engañaba a otros en la compra de una estirpe inútil por el mejor precio. Doble inmersión, creo que dicen ustedes. Dejamos el pueblo porque mi abuelo lo echó.
—Entonces, ¿por qué volviste?
—¿Preguntaste por qué te rechacé cada vez que me invitaste a salir? Bueno, no fue solo porque trataba de mantener mi reputación intachable. Dejé Houston porque mi ex novio era un poco„ —En realidad no había una manera agradable de decirlo—. Loco. Posesivo, abusivo, tú dilo. Llené una orden de restricción en su contra pero empujó los límites demasiadas veces. No iba a mudarse, así que yo lo hice. Tenía que alejarme de él.
Las cejas de Ryder bajaron bruscamente y su mandíbula se apretó. —¿Te golpeaba?
Lara desvió su mirada. Admitir que se quedó durante tanto tiempo con alguien que la puso física y mentalmente a través del escurridor era difícil. —Tom se encontraba bien al principio, pero creo que la mayoría de los imbéciles lo están. Para el momento en que las cosas se pusieron realmente mal no sabía si tendría la fortaleza para marcharme. Sin embargo, gracias a Dios que lo hice.
La miró por un momento con tranquilidad, la emoción presente en su expresión era casi demasiado intensa para reconocerla. —Lara, Jesucristo. No tenía idea.
Soltó una risa triste. —¿Cómo podrías? No es algo de lo que esté orgullosa y no voy por ahí hablando de ello. Si salía contigo y te dabas cuenta de que tenía todo este equipaje, me imaginé que no serías capaz de correr lo suficientemente rápido y me quedaría para explicar nuestra aventura de una noche y luchar para reconstruir mi reputación en la comunidad.
—¿Crees que eres la única con equipaje? —Su tono comprensivo la atravesó, provocando que un profundo dolor se abriera en su pecho.
—¿Qué clase de esqueletos posiblemente podría tener el perfecto Ryder Blackwell en su armario?
La acarició con sus dedos a lo largo de su mandíbula, su mirada melancólica. —Estarías sorprendida.
—Soy la hija de un hijo que traicionó a su propio padre y lo destruyó, la ex de un acosador abusivo, y la mujer loca que creyó que podría trabajar en un rancho de ganado sin ayuda para ganar un caballo. Un caballo que probablemente no reconstruirá su reputación sin importar cuál sea su pedigrí. Dudo que haya algo que puedas decir que me sorprendería.
—Nunca engañé a mi padre en ninguna cosa, pero casi mato al bastardo.
Bueno, tal vez sí podría sorprenderla. Lara frunció el ceño mientras buscaba la verdad en las palabras de Ryder. Su rostro mostraba la seria expresión de un hombre haciendo una confesión y las profundidades marrones de sus ojos hicieron eco de los secretos oscuros de un pasado que no podía comprender. —Ryder, oh Dios mío. ¿Cómo?
Se removió como si el malestar de revelarle tanto fuera casi doloroso. —Solía golpearnos. Sobre todo a mamá. Era un repugnante, borracho y desagradable pedazo de mierda quien nunca hizo una maldita cosa por ninguno de nosotros. Una noche cuando tenía dieciséis años, vino a casa medio alterado y fue sobre mi madre porque la cena no se encontraba sobre la mesa. Era casi medianoche. La arrastró fuera de la cama y la golpeó dejándola casi sin vida. Así que, tomé su rifle del armario y lo
apunté. Le di una elección: lárgate y no vuelvas nunca o toma la paliza de tu vida. Se lanzó por el rifle y lo golpeé en su rostro con la culata. Y luego lo golpeé de nuevo. Y de nuevo. Y de nuevo. Se necesitó tanto de Luke como de Jase, para quitármelo y para el momento que terminé tenía cuatro costillas quebradas, una mandíbula fracturada y una conmoción cerebral.
El corazón de Lara se rompió por él. Solo podía imaginar qué clase de tortura diaria debieron soportar para empujar a un niño a esos extremos. Pero había visto de primera mano el amor que sentía por su madre y ella por él. Y no era difícil imaginar a Ryder dando un paso adelante para asumir el rol de cabeza de la familia. —¿Presentó cargos?
Ryder resopló. —No. Cuando salió del hospital, se largó y nunca regresó. Después de eso, terminé el colegio y me rompí el trasero para construir esta familia, este rancho y hacer una vida para nosotros de la que todos pudiéramos estar orgullosos.
Cuando llegó hasta eso, Lara supuso que ella y Ryder no eran tan diferentes. Ambos habían vivido a través de una traición familiar y ambos eran más fuertes, y tal vez un poco más duros, por eso. —Bueno, ciertamente lo hiciste. —Extendió su mano y trazó un patrón perezoso sobre su estómago con la punta de sus dedos y sonrió cuando los músculos se tensaron bajo su toque—. Te convertiste en el hombre que tu padre se negó a ser. Y sé que tu familia te ama por eso.
Ryder colocó un dedo debajo de su barbilla y levantó la mirada de Lara hasta la suya. —¿Es eso lo que tratas de hacer? ¿Ser el hombre que tu padre se negó a ser?
Su expresión era mortalmente seria pero ella no pudo ocultar su diversión. —Algo así —dijo Lara con una sonrisa—, aunque carezco del equipo necesario para ser un hombre apropiado.
—Y gracias a Dios por eso —dijo Ryder solemnemente.
***
Hablaron durante la tarde y hasta la noche. Desnudos, extremidades entrelazadas, suaves voces en la tranquila oscuridad. Ryder no se guardó nada, respondiendo cada pregunta y preguntando unas cuantas hasta que no hubo mucho que no supieran uno del otro. Nunca antes había compartido sobre sí mismo con otra
persona tan completamente. Pero con Lara, se sentía como si pudiera decirle cualquier cosa y nunca lo juzgaría o pensaría menos de él debido a ello.
Era más que una conquista para él. Había pensado en ella como una picazón que necesitaba rascar pero con cada hora que pasaba con ella, Ryder se daba cuenta de que no había nada, ni cantidad de tiempo, ni número de citas, ni una cosa en este mundo que pudiera sacar a esta mujer de su sistema.
Las maravillas nunca cesan.
Cuando la conversación se desvaneció, un agradable silencio se instaló. En la total oscuridad de su habitación, solo se encontraban sus cuerpos y sus respiraciones mezcladas. Exploró su cuerpo con lenta precisión, amando cómo su respiración se podría enganchar o tensar cuando pasaba por un punto sensible o hacía algo que le gustaba. Desde un brazo, a través de su clavícula, y bajando en el otro brazo hasta la punta de sus dedos. A través de las crestas de sus costillas y sobre la extensión plana de su vientre. Siguió la curva de su cadera, por la parte exterior de su muslo hasta su rodilla. Se tensó, cosquillas aquí, y el sonido de su risa gutural lo calentó desde adentro hacia afuera. En el interior de su muslo, Ryder dejó a sus dedos bailar sobre su suave piel y Lara se abrió para él. Tan malditamente sensible, sin temor a mostrarle, e incluso a decirle, lo que quería. Encontró su centro resbaladizo y su respiración se enganchó mientras la acariciaba.
Lara se acercó y tomó la parte posterior de su cuello, atrayéndolo más cerca. Sus bocas se encontraron y sus labios fueron como pétalos de rosa contra los suyos. La besó profundamente, y a la vez rodeó su inflamado nudo con sus dedos, su lengua se entrelazó con la suya en un encuentro sensual que los dejó a ambos temblando y sin aliento por la necesidad.
Iba a tomarse su tiempo con ella. Saborear cada minuto de ello. Y esta noche era solo el comienzo.
***
Los sonidos de grava crujiendo bajo neumáticos removieron a Lara de un sueño feliz, como el que no había tenido en mucho tiempo. Por un momento se quedó quieta, escuchando los sonidos de la respiración de Ryder aún a su lado. Una sonrisa curvó sus labios mientras revivía las horas que pasaron juntos. Resistirse a los
encantos de Ryder había sido obviamente un esfuerzo desperdiciado, pero Lara nunca estuvo tan agradecida por la falta de fuerza de voluntad en su vida.
La curiosidad pudo más que la somnolencia mientras se deslizaba por debajo del brazo de Ryder. Caminó a través de su dormitorio, el espacio era más grande que toda su sala de estar, hacia la ventana. A la luz gris del amanecer, el coche era difícil de distinguir, especialmente desde la ventana del segundo piso. El corazón de Lara dio un vuelco y luego latió a toda marcha cuando observó a un hombre saltar fuera del auto y dirigirse hacia la casa.
No.
No podía ser él. ¿O sí?
Tom se encontraba loco, ¿pero era tan estúpido? No tardaría en asumir que la estuvo siguiendo. Tal vez estuvo en la subasta ayer y la siguió hasta el rancho Blackwell. Era la única casa en kilómetros, no es como si hubiera sido difícil discernir dónde se encontraba una vez que hubiera tomado este camino. Maldición. Pasó meses sin escuchar de él y empezó a esperar que tal vez el imbécil se hubiera rendido. Pero aparentemente, Tom se hallaba solo tomando su segundo aire.
Su celular se encontraba en su camioneta y la última cosa que quería hacer era despertar a Ryder para que lidiara con su loco ex novio. Eso de seguro lo enviaría corriendo por las colinas. La casa se hallaba equipada con un sistema de seguridad de primera línea, pero no disuadiría a Tom por mucho. Lara necesitaba que se largara antes de que la mierda golpeara el ventilador. Miró a su alrededor y se dio cuenta de que toda su ropa se encontraba en el primer piso en un montón sobre el suelo de la cocina de Ryder. Confrontar a un ex con una inclinación para aterrorizar y acechar sería mucho más fácil si tuviera algo de su maldita ropa puesta.
Con cuidado de no despertar a Ryder, Lara tomó su calzoncillo tipo bóxer y la camisa que descartó y se los puso. La camiseta olía como él y eso la distrajo, mientras bajaba por las escaleras. Sostuvo la prenda contra su nariz, respirando profundamente su embriagador aroma masculino. Cómo deseaba estar arriba a su lado justo ahora, acurrucada contra su cuerpo y profundamente dormida.
Lara cruzó a través de la cocina, su mirada deteniéndose sobre el mostrador de la isla de la cocina, mientras un placentero escalofrío recorría la longitud de su cuerpo. Ryder Blackwell ciertamente era único en su tipo. Y ahora, lo que podría
haber sido una cosa realmente buena se encontraba a punto de ser aplastada por Tom. Ahora que sabía más sobre la historia de Ryder, su niñez, lo último que quería era oscurecer su puerta con su drama. Sobre todo después de que había trabajado tan duro para superar demasiado.
Si tenía que llamar al 911, lo haría. Lara no era estúpida y había experimentado lo suficiente del abuso de Tom para saber que no perdería el tiempo. Pero si podía conseguir que se fuera sin la participación de la policía local, sería lo mejor para todos. Especialmente para ella. Las malas lenguas se la comerían viva si se enteraban no solo de que había pasado el fin de semana con Ryder, sino que además la policía tuvo que venir para resolver una disputa doméstica con su ex. Bien podría darle a su futuro un beso de despedida si eso pasaba.
El sonido de pisadas en el porche exterior le dio a Lara un indicio y agarró la camisa de Ryder fuertemente en su garganta como si pensara que esa simple parte de él sobre su cuerpo la mantendría a salvo. Sus manos temblaban y tenía dificultades para respirar. Le asaltaron los recuerdos de los dedos de Tom arañando su piel, su rostro cerniéndose sobre ella mientras le gruñía sus amenazas. Las secuelas de su rabia y la violencia física que finalmente la convencieron de pedir la orden de restricción. Al diablo su reputación, llamaría a la policía.
Lara cambió de rumbo para buscar un teléfono cuando el sonido de cristales rotos la envió tambaleándose hacia atrás. Su corazón saltó hasta su garganta mientras una alarma comenzó a sonar, haciendo eco en toda la casa tan fuerte que presionó las palmas de sus manos contra sus oídos.
Adrenalina se vertió en su torrente sanguíneo en una descarga, confundiendo los pensamientos de Lara mientras el instinto de luchar o huir la abrumaba. Necesitaba salir de la cocina y el infierno y volver con Ryder. Ahora. Con una rápida vuelta a su izquierda, Lara corrió hacia las escaleras cuando su cuerpo se encontró con una forma sólida que envió su extensión hacia atrás sobre el suelo. A la luz tenue de la mañana, reconoció la curva de desprecio en los crueles labios de Tom.
—Lara, no más juegos. Es tiempo de que regreses a casa.


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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por micafp_2530 el Miér 24 Mayo - 14:22

Hola Chicas !!
Ya casi acabamos, solo nos falta un capítulo...


Espero que les esté gustando la historia.


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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por yiniva el Miér 24 Mayo - 14:40

Ya solo uno, se me hizo muy cortito.
Ahora sabemos que es lo que paso con Lara y un poco más de la vida de Ryder, que onda con el ex, la siguió, vamos a ver como termina


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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por citlalic_mm el Miér 24 Mayo - 17:26

IX
 
Que fuertes declaraciones de ambos… affraid No


Y ahora ese que quiere si todo va tan bien y tiene que llegar a interrumpir, no, no, no y lara muy macha o que , jajaja, haber como termina.
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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por Isa el Miér 24 Mayo - 18:38

Un capitulo que poquito apenas que se estaba poniendo bueno con la aparicion de Tom y que se la van a tener que partir

y claro que me esta gustando la historia 





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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por morena el Jue 25 Mayo - 18:04

Que intenso...Tienen muchas cosas en común, de alguna manera ambos han sido victimas de abuso físico. Pobre Lara no quería causarle problemas y de todos modos el marido abusivo la siguió hasta la hacienda. Ahora si se va armar el pleito, a Ryder no le va a gustar... Mad
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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por Isa el Jue 25 Mayo - 22:01

Aqui casual ansiosa por leer el ultimo capitulo...no es presion





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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por mariateresa el Vie 26 Mayo - 10:38

QUE HORRORES HAN PASADO AMBOS PADRES MALTRATADORES Y LARA CON UN EX PSICÓPATA MAS ENCIMA LA ENCONTRO QUIERO SABER QUE PASA.
CORTITO EL LIBRO PERO BUENO.
GRACIAS MICA


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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por micafp_2530 el Vie 26 Mayo - 11:26

10

Ryder se sentó de golpe sobre la cama, su corazón martillaba contra sus costillas. En todos los años que vivió en esta casa, no podía recordar ni una sola vez en que la alarma se hubiera disparado. Su primer pensamiento, después de casi tener un ataque al corazón, fue que Lara probablemente se hallaba muerta de miedo.
Miró por encima de su hombro para decirle que todo se encontraba bien pero se dio cuenta de que se hallaba solo sobre su cama. —¿Lara? —la llamó por encima del estruendo de la alarma. Luego lo hizo de nuevo, esta vez más fuerte—: ¡Lara!
Una ola de pánico embargó a Ryder mientras salía disparado de la cama. Se puso su pantalón y no se molestó en sujetarlo mientras se dirigía directamente hacia la caja fuerte de armas en la esquina de su dormitorio. Su mano se mantuvo estable cuando ingresó la combinación, aun cuando su corazón aún latía apresuradamente. Sin tiempo para ser quisquilloso, agarró lo primero con lo que su mano hizo contacto, un rifle Ruger 2701 y un puñado de cartuchos, inmediatamente corrió hacia la puerta y bajó las escaleras.
—¿Lara?
Jesucristo, esa maldita alarma perforaba su cráneo. Las luces blancas del árbol de navidad brillaban suavemente en la sala de estar, pero no proporcionaban suficiente luz para que pudiera ver mucho más que el contorno de sombras. Ryder se dirigió hacia el vestíbulo, con sus pies descalzos golpeando sobre el suelo de madera mientras corría a alcanzar el panel del sistema de seguridad en la puerta principal. Encendió una luz e introdujo el código, el dulce silencio que descendió fue un regalo del cielo. Un profundo suspiro escapó de su pecho y se regresó de la forma en la que llegó, encendiendo las luces a su paso.
1 También llamado rifle americano, tiene capacidad para cuatro cartuchos, consta de una mirilla y tiene un cañón de cuatro más que el de un fusil de cerrojo lo que lo hace ideal para tiros de largo alcance.
—Lara, ¿te encuentras aquí abajo?
Una punzada de dolor irradió a través del talón de Ryder y se tambaleó mientras levantaba su pie para revisarlo. Arrancó el pedazo de vidrio en su pie y justo en ese instante se percató de la ventana rota en el comedor formal. —Hijo de puta —gruñó Ryder con los dientes apretados. Deslizó varias balas largas en el tambor antes de apretar el cerrojo del 270 y cargó un cartucho en la recámara. —¡Lara!
Los sonidos de forcejeo provenían de algún lugar cerca de la cocina y Ryder se acercaba con el rifle en su puño, listo para cualquier cosa y muerto de miedo de lo que pudiera encontrar. A medida que el sol se elevaba en el cielo, el confuso gris del amanecer comenzó a desvanecerse lentamente, arrojando suficiente luz natural a través de las ventanas de la cocina para que pudiera ver a Lara luchando contra un asaltante que arrastraba su cuerpo fuera de la casa. —Maldita sea, Tom, ¡déjame ir!
—No te muevas.
Lara parecía tan sorprendida de ver a Ryder allí parado tanto como lo hacía su atacante. Ambos se congelaron en su lugar, la expresión de ella era de terror extremo, mientras que la del hombre mostraba rabia apenas contenida, un sentimiento que Ryder conocía demasiado bien. Había visto esa misma expresión en su padre más veces de las que podía contar.
—Amigo, no quiero problemas. —Su tono confiado le dio ganas de reírse en el rostro del bastardo. Demasiado atrevimiento para un tipo con un 270 apuntándole.
—Entonces deja ir a mi amiga y no tendremos ninguno —respondió Ryder.
—Mira, no sé lo que te dijo, pero ésta es mi dama. Algunas veces se sale de control y solo estoy aquí para buscar lo que me pertenece. No estoy robando nada, Lara y yo nos vamos a casa, eso es todo.
Buen Dios todopoderoso, ¿cómo alguien tan segura e inteligente como Lara terminó involucrada con un tipo de los bajos fondos como ese? La ira agrupada dentro de Ryder era casi demasiado fuerte como para resistir el impulso de desgarrar al imbécil. —Doc, ¿es cierto? ¿Quieres irte con este hombre?
—No. —La palabra fue apenas más fuerte que un susurro, dicha con tanto temor que Ryder tuvo que morderse el interior de su mejilla para no dejar escapar una serie de improperios que, sin duda, no harían otra cosa que agitar al hombre ya
medio loco. Y para ser honesto, en ese momento Ryder no se encontraba seguro de si el loco hijo de puta era él o el sujeto que retenía a Lara contra su voluntad.
—¿Doc? —dijo Tom en un tono incrédulo y enfadado que hizo a Lara encogerse lejos suyo—. Suena como si ustedes dos se hubieran vuelto bastante íntimos, ¿eh? Supongo que debí imaginar que se prostituiría con el primero que le diera la oportunidad.
—Mi rifle aquí tiene un poco más de ochenta años de edad —comentó Ryder tan casualmente como si hablara sobre el tiempo—, y tiene un gatillo. Así que deja ir a Lara antes de que sople un agujero en tu cabeza del tamaño de un cráter. ¿Me escuchas?
Sus ojos se encontraron y Ryder supo que se encontraba siendo evaluado. Su mirada no vaciló mientras sostenía firmemente el rifle. Quería que el hijo de puta supiera que no dudaría en volarle la cabeza si conseguía un tiro limpio.
—No importa —se burló Tom cuando aflojó su agarre sobre la cintura de Lara. Que se retorció y pateó, golpeando sus brazos—. Tiene que salir de aquí algún día. Y cuando lo haga, me la llevaré a casa.
La dejó ir con un empujón y Lara quedo tumbada sobre el suelo. Ryder miró hacia abajo, brevemente valorando su mejilla izquierda enrojecida e hinchada. Una neblina de furia no suprimida nubló sus pensamientos, como la que solo conoció en otra ocasión en su vida.
—Ryder, no lo hagas.
Las palabras suplicantes de Lara cayeron en oídos sordos. Dejó el rifle sobre el mostrador y atacó sin pensarlo dos veces. El imbécil tuvo el descaro de parecer sorprendido. Ryder se precipitó pasando a Lara y agarró a Tom por el cuello de su camisa, empotrándolo contra la pared con toda la fuerza de un toro de carga. —¿Crees que alguna vez pondrás tus manos sobre ella de nuevo? —La voz de Ryder sonaba extraña a sus propios oídos—. Hay más de novecientas hectáreas de rancho allá afuera, y puedo enterrar tu cuerpo donde nadie lo encontrará.
Respondió a la amenaza con una risa burlona, echando más leña al ya furioso fuego. —¿Realmente amenazas con matarme? Es posible que tengas dinero, pero no
es suficiente para salvarte de los cargos de asalto. También apuesto que los policías por aquí toman muy en serio las amenazas de muerte.
¿Asalto? Oh, no había visto nada todavía. Ryder lo golpeó contra la pared, con fuerza suficiente para sacudir el poco cerebro que tenía en su cabeza. Tom tosió y jadeó cuando se quedó sin aliento y dado que Ryder no quería que se quedara demasiado cómodo, estrelló su puño sobre el estómago del otro hombre por si acaso.
Tom dejó escapar un ¡whoof! de aliento y se dobló, sus manos envueltas alrededor de su estómago. Ryder dio un paso hacia atrás y antes de que pudiera defenderse, Tom vino hacia él con un golpe bajo al rostro que lo envió tambaleándose hacia un lado. Bueno, eso dejará una marca. Su lengua se deslizó hasta su labio hinchado y partido, y probó el sabor cobrizo de la sangre.
Todo pensamiento lógico se evaporó de la mente de Ryder, siendo reemplazado por un impulso violento de hacerle daño a este hombre quien le dio a Lara una razón para sentir tanto miedo. Los momentos que pasaron fueron como un borrón, nada más que puños volando, extremidades agitándose, y más de un par de conexiones sólidas. Ryder no registró el dolor mientras recibía puñetazos en las costillas y golpeaba tanto como recibía. Mejor aún. Siendo más alto y con mayor masa corporal que el hombre más pequeño, no pasó mucho tiempo antes de que Ryder tuviera la ventaja y Tom se dejara caer sobre sus rodillas. Eso solo confirmaba lo cobarde que era, podía golpear fácilmente a una mujer, pero escondía la cola en cuanto se enfrentaba a un oponente parejo.
—Ryder.
Apoyó su puño contra el rostro de Tom.
—Ryder.
Sintió que algo tiraba de su brazo y luchó contra la restricción.
—¡Ryder!
Y luego en su visión se interpuso el rostro de Lara, lleno de preocupación, cuando se arrojó entre Tom y él. Tenía el ceño fruncido y las lágrimas corrían por su rostro. —Detente. —Su voz era una orden firme, nada de ruegos o miedo al hablar. Cada pulgada de su cuerpo pareció sacudirse al mirarla, la adrenalina no gastada buscando una salida. Envolvió sus brazos a su alrededor y lo acercó—. Ryder, eres
demasiado bueno para esto. No dejes que te incite a rebajarte a su nivel. No vale la pena.
La voz de Lara lo recorrió como un bálsamo tranquilizante, una brisa que lo limpió de todo pensamiento irracional y lo trajo de vuelta al presente. Miró por encima de su hombro a Tom, que se desplomó sobre cuatro patas y lentamente se arrastró hacia la pared del fondo. Como si hubiera despertado de una pesadilla, la claridad del momento descendió sobre Ryder como un manto pesado y lanzó un suspiro tembloroso mientras envolvía sus brazos a su alrededor y la atraía hacia sí.
— ¿Te encuentras bien? —dijo junto a su oído—. ¿Te hirió?
—Estoy bien. —Agarró sus hombros, aferrándolos con tanta fuerza que pudo sentir el temblor que sacudió su ligera figura—. Me encuentro bien.
***
Desde la distancia Lara observaba como Tom era puesto dentro del coche patrulla por uno de los ayudantes del sheriff mientras que el otro terminaba de hablar con Ryder. Ella ya había respondido a todas sus preguntas y se encontraba sentada sobre el columpio del porche, envuelta en una manta para protegerse del frío de la tardía mañana de Diciembre que aún se aferraba a su piel. Sostenía una bolsa de hielo en su mejilla y pronunciaba una silenciosa plegaria de agradecimiento ya que Tom no la maltrató demasiado. Además de violar la orden de restricción, podía añadir a su lista de cargos allanamiento de morada y asalto, por lo cual el policía le aseguró a Lara que pasaría un tiempo en prisión. Aunque no era tan tonta como para creer que sería mucho tiempo, sí podría disuadirlo de buscarla de nuevo. Al menos, eso esperaba.
—Oye.
Lara levantó la mirada para encontrar a Ryder parado delante de ella y más allá de él divisó la parte trasera del coche patrulla saliendo del camino de entrada. —Hola. —Se sentía como una muerta viviente, demasiado agotada física y emocionalmente para comportarse más que irreflexivamente.
Ryder le tendió la mano y la aceptó de buen agrado, empujándose fuera del columpio mientras la guiaba de vuelta a la casa. Sin embargo, sus pasos lentos no la
ayudaban a seguir su ritmo, así que Ryder se detuvo a mitad de camino en la cocina. —¿Qué pasa? —preguntó Lara mientras la miraba—. ¿Se encuentra todo bien?
No le respondió, simplemente la levantó en sus brazos. —Ryder, déjame. —Era ridículo que la llevara por toda la casa como si fuera una niña. —Puedo caminar. Te lo dije, estoy bien.
—Shh. —Su respuesta no dejaba margen para replicar—. Te llevaré a la cama y para que descanses un poco. Luego te haré el desayuno y cuidaré de ti por el resto del día.
Una sensación de calidez afloró en el pecho de Lara. Dejó que las malas lenguas de la ciudad pintaran una imagen de Ryder en su mente. Uno que lo retrataba nada más que como un playboy egoísta y engreído. Pero había mucho más en él de lo que cualquiera sabía. Era amable. Atento. Fuerte y compasivo. Sus brazos se apretaron alrededor de su cuello mientras se abría paso por las escaleras, sosteniéndola con fuerza contra su cuerpo. Durante años Lara se castigó por errores que no le pertenecían, llevando la culpa de las acciones de su padre alrededor de su cuello como si se trataran de una piedra pesada. En el fondo, tal vez ésa era la razón de por qué terminó con alguien como Tom. Debido a que se auto convenció de que no merecía nada mejor. Sin embargo, a la larga, estar con Tom la había traído a casa. La llevó a reunir el coraje para olvidar las traiciones de su padre y reconstruir su vida. Y eso la condujo hasta Ryder.
Una vez en su habitación, la puso sobre su cama como si fuera la cosa más preciosa y frágil del mundo. Metió las mantas a su alrededor y sus ojos castaños se suavizaron cuando dijo—: ¿Sería totalmente inapropiado decirte que te ves fantástica vistiendo mi ropa interior y mi camisa?
Lara se echó a reír, amaba la forma en que la tensión se esfumó de su cuerpo con tan solo una mirada y unas cuantas palabras suyas. —Creo que ese es el mejor cumplido que he recibido.
—La única manera en que podrías verte mejor sería si también llevaras mis botas. —Se inclinó y le dio un suave beso en la mejilla—. ¿Tal vez pueda convencerte de probártelas un poco más tarde?
Una sonrisa curvó sus labios cuando tomó su mano entre las suyas y besó cada uno de sus nudillos magullados. —Por supuesto.
***
Ryder sirvió cuatro tiras de tocino sobre un plato, junto a unos huevos revueltos y tostadas, antes de colocarlo sobre una bandeja. Sirvió un vaso de jugo de naranja y puso una pequeña jarra de café, crema y azúcar junto al desayuno cuidadosamente montado y equilibrado todo con cuidadosa precisión mientras hacia su camino de regreso por las escaleras. Sus ojos se posaron en el trozo de papel que colocó debajo de la servilleta y los cubiertos, y sonrió.
Cuando atrajo a Lara Montgomery a su rancho con la promesa de recuperar su caballo tuvo un solo propósito en mente. Pensó meter a la alegre morena en su cama y sacarla de su cabeza de una vez por todas, pero en el transcurso de veinticuatro horas, ella se las había arreglado para anclarse con firmeza en su corazón.
—Mírate, demostrando tus habilidades en la cocina —comentó Lara cuando le puso la bandeja delante. Dormir un par de horas le hizo mucho bien y su rostro ya no lucía las sombras del agotamiento. Se instaló a su lado sobre la cama, tomando un trozo de tocino y haciéndolo crujir en su boca.
—Puedo hacer más que cocinar.
Lara sonrió ante la insinuación al mismo tiempo que le ofrecía otra rebanada de tocino antes de tomar una para ella. —Oh, ni me lo digas —bromeó de regreso—. Eres un verdadero hombre del Renacimiento, señor Blackwell.
Se recostó contra su almohada, cruzando sus brazos detrás de su cabeza. Esperaba que esta fuera la primera de muchas mañanas que pasaría en la cama con Lara, y haría todo lo posible de aquí en adelante para hacerla suya. —Ese soy yo.
Lara cogió la servilleta y Ryder se inclinó para medir su reacción. A medida que alisaba la tela sobre su regazo, sus ojos se clavaron sobre el papel. Lara le dirigió una mirada de reojo mientras tomaba el papel en su mano, rozando las palabras escritas allí. Se volvió a mirarlo con sus ojos azules muy abiertos y brillantes por la emoción y una sensación de placer inundo su estómago por su reacción.
—Ésta es la certificación del linaje de October —dijo con asombro—. Aparezco nombrada como su propietaria.
—Doc, guau, lo entiendes rápido —dijo Ryder—. Todavía es posible para ti ser una criadora de caballos decente.
Lo estudió durante un largo rato, como si tratara de leer su mente. —No podrías haber transferido la propiedad esta mañana.
—Nop. —Ryder se recostó sobre la almohada y dejó escapar un suspiro de satisfacción—. Ha sido tuya desde la subasta. Te hice aparecer como la propietaria cuando la compré.
—Pero, ¿y la apuesta...?
—Doc, eres la peor ganadera que he visto nunca, aunque puedas apilar heno mejor que mis dos hermanos juntos. ¿De verdad crees que soy tan idiota como para ser capaz de quitártela? Sabía lo mucho que la querías, pero ya que seguías rechazando mis invitaciones a cenar, tenía que traerte aquí de alguna manera.
La sonrisa que le dio derritió a Ryder desde adentro hacia afuera. Era, por mucho, la mejor mujer que había conocido nunca y lo haría todo de nuevo si tuviera que hacerlo. —No sé qué decir... por supuesto, te pagaré por ella.
—No. —Lo miró asombrada, y le dijo—: Piensa en October como un regalo adelantado de Navidad. Tomarás el dinero que ahorraste por ella y lo utilizarás en la construcción de tus establos. No dejaré que me pagues y si lo intentas, te compraré otro caballo, y otro, no me detendré hasta que aceptes mis regalos. ¿Entiendes?
Lara empujó alejó la bandeja y se inclinó hacia Ryder hasta que sus labios casi se tocaban. —Bueno, no me opongo a tener un socio. —El suave tono sensual de su voz agitó el cuerpo de Ryder y un gruñido vibró en su garganta. Maldición, era sexy sin siquiera intentarlo—. Blackwell, ¿qué dices? ¿Te interesa?
Sus labios chocaron en un beso lento y sensual. Ryder amaba un reto y Lara le presentaba una nueva aventura, con alguien con quien anhelaba compartirlo. —Doc, ¿sabes qué? Eso suena condenadamente perfecto para mí.
Lo besó de nuevo y su lengua se deslizó contra la comisura de sus labios. —Es curioso, pensaba lo mismo. Este podría ser el comienzo de algo, ¿no crees? —La atrajo hacia su regazo y Lara gritó de alegría antes de que deslizara sus manos por debajo de, bueno, su camiseta, ávido de su suave piel. —Doc, seguro que lo es. Seguro como el infierno que lo es.


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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

Mensaje por mariateresa el Vie 26 Mayo - 13:18

HOOOO SE TERMINÓ???? QUE TERNURA SIEMPRE EL CABALLO FUE DE LARA ME ENCANTO ESTO SIGNIFICA QUE TENDRÉ QUE BUSCAR LOS SIGUIENTES LIBROS PARA LEER.
GRACIAS MICAFP_2530 EXCELENTE LECTURA.


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Re: Lectura #2 Mayo 2017- The Billionaire Cowboy - Mandy Baxter

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