Únete a un Staff

Últimos temas
» A B C de Canciones
Hoy a las 12:34 por Pripri Osorno

» ABC de nombres
Hoy a las 12:32 por Pripri Osorno

» ABC de palabras
Hoy a las 10:56 por Laisha

» Cuenta atrás desde 100
Hoy a las 8:09 por Laisha

» Cuenta hasta 100.
Hoy a las 4:39 por Laisha

» Números del 1 al infinito !
Hoy a las 4:38 por Laisha

» De 10 en 10 hasta el 1.000
Hoy a las 4:38 por Laisha

» De 2 en 2 hasta 10.000
Hoy a las 4:37 por Laisha

» De 5 en 5 hasta 500
Hoy a las 4:37 por Laisha

[/hidecode]Bloquear botón derecho[hidecode]
SELECCION DE TEXTO

Lectura #2 Julio 2017

Página 6 de 7. Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6, 7  Siguiente

Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por mariateresa el Jue 27 Jul - 10:57

Estos capitulos fueron geniales.
El hielo alrededor de Sully ya se esta derritiendo.
Gracias chicas


[scroll]
avatar
mariateresa

Mensajes : 1844
Fecha de inscripción : 10/01/2017
Edad : 41
Localización : CHILE

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por Macs el Jue 27 Jul - 11:01

Miercoles 26, 20 y 21

Que bueno que conocio a sus sobrinos y todo salio bien pense que algo iria mal pero no. Ademas se gano un gran punto con esos regalos de navidad y ya estan juntos ofelia y sully
estos capitulos fueron muy buenos
tu siempre adelantandote ross XD yo tambien ya quiero saber el final


avatar
Macs

Mensajes : 532
Fecha de inscripción : 11/09/2016

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por Guadalupe Zapata el Jue 27 Jul - 18:18

Qué preciosa novela. A la altura de Callico.
avatar
Guadalupe Zapata

Mensajes : 477
Fecha de inscripción : 31/07/2016

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por micafp_2530 el Jue 27 Jul - 23:20

Hoy no tenemos capis ?  affraid


'Sra. Maddox!

  
avatar
micafp_2530

Mensajes : 2090
Fecha de inscripción : 26/02/2017
Edad : 24
Localización : Entre las páginas de un libro...

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por mariateresa el Vie 28 Jul - 1:34

Consulta parece que me perdi de algo en la lectura....
En que momento sully conocio a sus sobrinos??
Segun lo que lei el solo los vio de lejos en la escuela y despues cuando jugaban en la nieve.
Me perdi con los comentarios...
@veritoj.vacio @micafp_2530 ayuda!!!!


[scroll]
avatar
mariateresa

Mensajes : 1844
Fecha de inscripción : 10/01/2017
Edad : 41
Localización : CHILE

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por Atómic_Mellark el Vie 28 Jul - 2:35

Ya falta poco para presentarse personalmente sólo los vio de lejos


Ya viene el capitulo de hoy lamento la tardanza! !


Invitado,Te interesan más lecturas como esta buscanos en ACUALAND

avatar
Atómic_Mellark

Mensajes : 1047
Fecha de inscripción : 24/02/2017

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por Atómic_Mellark el Vie 28 Jul - 2:37

Alguien hablo de Cállico! ! Ame ese libro fue tan lindo, doloroso que te atrapa desde el inicio

Si creo que esta lectura esta a la altura de el libro


Invitado,Te interesan más lecturas como esta buscanos en ACUALAND

avatar
Atómic_Mellark

Mensajes : 1047
Fecha de inscripción : 24/02/2017

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por Jessmddx el Vie 28 Jul - 20:47

22


Capaz

La lluvia me despertó a la mañana siguiente, gotas de agua salpicando
ligeramente la cúpula de cristal del observatorio. Sully todavía dormía. Sus
pies sobresalían debajo de las sábanas, aún en el suelo donde habíamos
colapsado inconscientes. Su culo desnudo también salía de las mantas, y no pude
evitarlo. Me senté con cuidado y me permití un largo momento para admirarlo en su
sueño. Lucía menos inquieto que cuando estaba despierto, pero su frente aún estaba
arrugada, como si estuviera lleno de sus cargas en sus sueños. Acaricié ligeramente con
mis dedos esa área arrugada entre sus cejas, y se relajaron, casi desapareciendo.
—Maldita sea, Sully Fletcher —susurré—. Maldito seas hasta el infierno. —
Rápidamente me levanté y me vestí, tratando de no molestarlo. Estaba completamente
vestida y por ir de puntillas por la escalera de caracol cuando su voz me detuvo.
—Lang, espera.
Mierda. Me volví y Sully estaba sentado en las sábanas enmarañadas, con su pecho
desnudo, la luz brillando sobre él a través de las enormes ventanas de arriba. Tenía el
ceño fruncido, pero su mirada era suave. No enojada. Solo un poco decepcionado,
quizás.
—Esto no va a funcionar para mí —dijo.
—¿Qué cosa?
—Te escapas en las primeras horas de la mañana, con la intención de no volver.
¿Verdad?
Miré mis pies.
—¿Lang? —Suspiró pesadamente, frotándose el rostro con las manos. Cuando me
miró, pude ver dureza en sus ojos—. Quiero conocerlos —dijo. Me moví bruscamente,
sin saber si había oído bien. ¿Se refería a Connor y Amie? No era posible, seguramente.
No después de haber sido tan violentamente opuesto a la idea en primer lugar—. De eso
se trata todo esto, ¿no? ¿No quieres involucrarte demasiado conmigo por los niños? —
continuó.
L
—No quiero involucrarme demasiado contigo porque tengo que irme pronto, y no
quiero ser un fantasma cuando regrese a Los Ángeles, Sully. Pensé que querías mantener
esto simple también.
Respiró con frustración, inclinando la cabeza.
—Tal vez eso es lo que quería. Al principio. Pero ahora… no lo sé. ¿Sería lo peor
del mundo si quisiera más?
—No creía que fueras capaz. Eso fue lo que dijiste.
—Ni siquiera sé si lo soy. Pero quiero averiguarlo.
Negué lentamente.
—Sully, no puedo arriesgarme a lastimar a los niños, confundiéndolos,
simplemente para que podamos averiguar si estamos destinados a estar juntos o no. No
sería justo.
—No solo quiero conocerlos por nosotros —dijo rápidamente—. Cuando vi a
Connor en ese escenario la otra noche… —Suspiró, mirando sus manos entrelazadas—.
Quería ir a buscarte cuando todo hubiese terminado. Era como volver atrás en el
tiempo, cuando Ronan y yo éramos pequeños. No lo podía creer. Y Amie. Es tan
pequeña. Tan perfecta. Verla realmente me aterrorizó. Ni Ronan ni yo hicimos nada
para merecer una niña tan perfecta. Me sentí tan protector sobre ambos, que sentía
como si hubiera corrido de cabeza hacia una pared de ladrillo. No podía jodidamente
tolerarlo. Pero luego en los días que pasaron… no sé. No podía dejar de pensar en ellos.
Así que les hice los regalos. Los vi a todos jugando en la nieve ayer por la mañana y… —
Sacudió la cabeza, negándose a mirarme—. Pensé, estoy destinado a ser una parte de
eso. No sé cómo encajo, pero sé que lo hago de alguna manera. —Se frotó la parte
posterior de su cuello con una mano, parecía que estaba luchando por decir lo correcto y
breve—. Así que, no solo es sobre ti, Lang. Ellos también. ¿Lo entiendes? No prometo
nada. No estoy diciendo que me los voy a llevar ni nada. Solo… quiero conocerlos.
Me sentí un montón de cosas a la vez: emocionada. Llena de alegría. Ansiosa.
Protectora. ¿Podrían los niños conocer a Sully sin estar completamente abrumados?
Ronan y Magda nunca habían mencionado a Sully a ninguno. No tenían ni idea de que
su padre tuviera un hermano gemelo. El parecido iba a asustarlos, especialmente a
Connor.
Pero, aun así. Eso era lo que Ronan quería. Había deseado que Sully finalmente
fuera el tutor legal de los niños. Desde luego que habría querido que Connor y Amie
conocieran a Sully, en cualquier caso, a pesar del hecho de que él nunca llegó a
presentarlos cuando estaba vivo. Apreté las llaves de mi auto en mi bolsillo, tomando
una decisión.
—Entonces, está bien.
Sully levantó la mirada rápidamente.
—¿Está bien?
—Sí. Pero son tan jóvenes, Sully, y han pasado por muchas cosas. No los jodas. Lo
juro por Dios, si lo haces, te castraré y colgaré tus bolas para que se sequen. ¿Lo
entiendes?
Chasqueó los dientes, probablemente sonriendo por usar una de sus frases
favoritas.
—Entendido. Prometo que no lo joderé. ¿Y Lang? Solo para que lo sepas, no
pienso joderte tampoco. También lo prometo.
***
—Entonces, ¿se parece a él? ¿Es exactamente igual? —Connor no había levantado
la mirada de su libro desde que los senté a él y a su hermana para hablar de Sully, pero
estaba prestando atención porque estaba haciendo muchas preguntas—. ¿Por qué no
sabíamos de él?
—Tu padre y Sully tuvieron una gran discusión y no fueron amigos por mucho
tiempo. Tu padre vino aquí para hacer las paces, sin embargo, y realmente quería que
conocieran a Sully.
—Escuché a mamá nombrar a Sully en su sueño —exclamó Amie—. Estaba triste.
Estaba llorando en sus sueños.
—No, no lo hizo —dijo Connor—. Eso nunca ocurrió.
—Está bien. —Puse una mano en el hombro de Connor, tratando de cortar esa
línea de conversación antes que pudiera agitarse—. Todo lo que quiero saber ahora es si
quieren que Sully nos visite.
Connor cerró su libro y lo dejó en el brazo de la silla.
—¿Y si no queremos que lo haga? —preguntó.
—Entonces está bien. No tiene que venir. Sin embargo, creo que les gustaría.
—Quiero que venga —dijo con emoción Amie—. Quiero darle las gracias por mi
dinosaurio. —Confesé que Sully fue quien les envió los regalos al principio de la
conversación y los ojos de Amie se iluminaron. Probablemente estaba planeando cómo
obtener aún más esqueletos de dinosaurios de este extraño para que pudiera comenzar
una verdadera colección.
—¿Y tú, Connor? —Guardó silencio—. ¿Connor? —Me senté a su lado—. Lo digo
en serio, sabes. Realmente está bien si no quieres conocerlo. Lo entiendo.
—¿Por qué no ha venido a vernos antes? —preguntó.
—Bueno. —Dios, esto iba a ser difícil—. Recuerdas cómo te sentías cuando murió
tu padre, ¿verdad? Sully sintió lo mismo. Ha estado muy triste. Le ha llevado mucho
tiempo sentirse mejor, pero ahora que lo hace, realmente le gustaría verlos. —Habría
sido demasiado complicado explicarlo de otra manera. Connor asintió un poco e inhaló.
—Bueno. Puede venir. Pero si no me gusta, no voy a hablar con él.
—Está bien, amigo. Está bien si cambias de opinión.
Me lo podía imaginar muy bien: Sully apareciendo y sin saber qué decir o cómo
actuar. Connor sintiéndose incómodo y corriendo a su dormitorio. Las probabilidades
decían que eso era exactamente lo que iba a suceder, pero era la mejor alternativa. Era
mejor a que Connor nunca conociera a Sully, y era mejor a que Sully siempre estuviera
preguntándose.
Solo había una forma de averiguarlo.
***
—¿Estás listo?
—Realmente, no. Esto es más intimidante que ir ante un tribunal militar.
—¿Estuviste ante un tribunal militar?
—No. Más o menos. Realmente no. ¿Estás segura que no van a espantarse? —Sully
claramente no quería hablar sobre el comentario del tribunal militar, sin embargo,
estaba muy interesada. En otra ocasión. Froté la mano sobre su pecho, tratando de
tranquilizarlo.
—Al principio, puede que lo hagan. Pero estará bien, lo prometo. Son buenos
niños. Es posible que solo tengas que darles un momento para adaptarse, es todo.
—Soy el que necesita tiempo para adaptarse —dijo—. ¿Y si me llaman papá por
error? Perderé el jodido control, Lang. No estoy bromeando.
—No, no lo harás. Les recordarás que tu nombre es tío Sully y cortarás algo la
tensión. Esto es tan difícil para ellos como para ti. Mucho más. Sabías que existían,
después de todo. Para ellos saliste de la nada.
No parecía convencido. Había estado tan segura que iba a llamar y poner una
excusa esta mañana, pero cuando realmente apareció a las diez en punto, llevando una
camisa elegante y planchada y vaqueros negros y limpios, le había tenido que dar
crédito: era un hombre de palabra. Un hombre aterrorizado de palabra, sin duda, pero
contaba.
—Vamos —le dije. Llevándolo hasta la cocina, tanto Connor como Amie estaban
sentados a la mesa, pegando imágenes que habían estado recortando de revistas durante
todo el día en grandes pedazos de papel. Amie estaba cubierta de brillo, con los dedos
absolutamente pegados hasta el punto en que ya no podía separarlos. Connor tenía 
pequeños fragmentos de papel blanco en la parte delantera de su camisa y en su cabello,
que se encrespaba como loco por todos lados.
Cuando Sully y yo entramos en la habitación, los niños se callaron y Sully se
congeló, como un conejo atrapado en los faros. Los tres se miraron, observando
fijamente, y comencé a preguntarme si esto no era un gran error. Connor fue el primero
en apartar la mirada. Lentamente, tomó una foto recortada de un futbolista y comenzó a
frotar su barra de pegamento en la parte posterior de la misma; las puntas de sus orejas
estaban prácticamente ardiendo, pero sus mejillas estaban muy, muy pálidas, como si
estuviera conmocionado.
—Vaya. —Amie inhaló. Me miró, su dulce rostro lleno de confusión, como si me
preguntara: ¿esto realmente está sucediendo?—. Te pareces a mi papá —susurró. Les
había advertido a ambos que Sully era más que un poco como Ronan, que era
exactamente como Ronan, pero no se podía culpar a Amie por estar sorprendida ahora.
El parecido era antinatural.
Sully se movió de un pie a otro, aclarándose la garganta. Nunca lo había visto tan
descompuesto.
—Sí, bueno. La gente dice eso mucho —respondió—. Debe ser extraño para ti,
¿eh?
Amie asintió gravemente.
—Es realmente extraño.
—Lo entiendo. Lamento… no haber venido a verte antes.
Amie asintió.
—Feelya dijo que estabas triste, así que está bien. ¿Sigues triste?
—Creo que podría estarlo un poquito —dijo—. Pero me estoy mejorando.
¿Decía la verdad? ¿Estaba mejorando? ¿Odiaba a Ronan un poco menos cada día y
lo extrañaba un poco más? Era tan difícil decirlo con él. Tan pronto como alguien
mencionaba el nombre de Ronan, era como si una pesada persiana metálica cayera
frente a él. No quería hablar de él. No quería recordar viejas historias. Por lo que podía
decir, ni siquiera quería pensar en el hecho de que tenía un gemelo la mayor parte del
tiempo, lo que hacía difícil hablar libremente de la situación en la que estábamos ahora.
Sully miró torpemente la cocina. Podía decir que realmente no sabía qué hacer, lo que
me hizo excesivamente orgullosa. Este era un gran paso para él.
Se dirigió lentamente hacia la mesa y se detuvo frente a Connor.
—¿Qué estás haciendo, hombre? —preguntó.
—No lo sé —contestó Connor—. ¿Una foto del fondo del mar?
Sully ladeó la cabeza, intentando echar un mejor vistazo. Connor se inclinó sobre
su imagen, ocultándolo de la vista, sin embargo.
—Oye, eso está bien. A los artistas no les gusta compartir su trabajo hasta que
terminan, ¿verdad? Lo siento. Lo olvidé.
Connor lo miró rápidamente y se encogió de hombros.
—No soy un artista. Soy solo un niño.
—Bueno, de cualquier manera, eres mejor en el arte que yo. —Sully me lanzó una
ansiosa mirada de soslayo. Claramente pensaba que se estaba ahogando, haciendo cero
progresos con el niño; No se dio cuenta de lo increíble que era que Connor estuviera
interactuando con él, sin embargo.
—¿Te vas a quedar aquí a almorzar? —preguntó Amie, levantándose, de modo que
estaba de pie en el asiento de su silla, la espátula de pegamento en una mano y una foto
de Victoria Beckham en la otra.
De nuevo, Sully me miró, líneas de preocupación formándose en su rostro.
—Ahhh, no estoy seguro. Supongo que no había pensado en eso.
—Tal vez Sully se quede, dependiendo de algunas cosas —dije.
—¿Qué cosas?
—Bueno, dependiendo si se gustan mutuamente y quieren pasar el rato, supongo.
—Me gusta —dijo—Y me gusta Connor, y me gustas tú. Creo que deberíamos
pasar todo el día juntos.
—Eso es muy amable de tu parte, Amie, pero vamos a improvisar, sin embargo,
¿de acuerdo?
Aceptó esto con un pequeño ceño fruncido en su rostro y no presionó más.
—Puedes sentarte aquí —dijo, dándole palmaditas a la mesa—. ¿Quieres unas
cervezas?
Su oferta me sorprendió ya que no teníamos cerveza, y no había bebido ninguna
delante de ella. Nunca. Tal vez Ronan solía tomar una copa o dos cuando llegaba a casa
del trabajo o algo así.
—Está bien, Amie. Son las diez y cuarto de la mañana. Es un poco pronto para
beber cerveza —dijo Sully, sonriendo
—A papá le gustaba beber cerveza —replicó—. Papá tomaba cerveza para
desayunar todo el tiempo.
¿Ronan solía tomar cerveza para desayunar? Jesús. Había perdido a su esposa.
Había estado lo suficientemente jodido como para quitarse la vida. El hecho de que
bebiera una cerveza o dos antes de salir a trabajar era bastante triste, sin embargo.
Sully parecía que estaba a punto de asir su chaqueta e irse para no volver jamás, así
que tomé su mano y me senté a la mesa, sellando el trato. No había escapatoria ahora.
Normalmente, Connor habría sido hosco y brusco si se encontraba en una situación que
no podía controlar. No parecía ser así hoy, sin embargo. Parecía demasiado atónito para
no ser algo más que silencioso.
—Por qué no Sully y yo hacemos una imagen también y pueden decirnos lo que
piensan, ¿eh?— Tomé un par de revistas de en medio de la mesa y le ofrecí una a Sully.
La tomó con gratitud y empezó a cortar cuadros con las diminutas tijeras para niños que
yo había estado usando antes, sus manos eran demasiado grandes para manejarlas
eficientemente.
Una hora más tarde, Rose llegó y entró en la cocina para encontrar a Connor y
Amie riendo estridentemente con la imagen que acabábamos de terminar. Habíamos
convertido a Lady Gaga en una monja y a algún modelo famoso se le había hecho un
cambio de imagen, transformándolo en un vampiro, hecho con colmillos dibujados y
perversos ojos láser, cortesía de Sully. En el centro de la página, una foto enorme de un
miembro de alguna banda de chicos ingleses estaba montando un semental que Amie
insistió en que era un unicornio, y el resto de las cabezas de los miembros de la banda,
habían sido cortadas y pegadas a cuerpos de gatos.
Rose se paró en la puerta y asimiló la escena, sus brazos llenos de comestibles, la
diversión escrita por todo su rostro.
—Parece que me he estado perdiendo toda la diversión, ¿no? —dijo.
—Ven y dibuja con nosotros —chilló Amie—. ¡Hice un triceratops! ¡Mira!
Rose observó obedientemente el lío de imágenes que Amie había pegado en el
papel y asintió, diciéndole que había hecho un excelente trabajo. Entonces, se volvió
hacia mí y dijo:
—¿O? ¿Crees que podrías ayudarme con estos comestibles por un segundo?
—Por supuesto.
Sully estaba tan absorto en su conversación con Connor, debatiendo si sí o no una
mujer escuchimizada vestida de bikini de una de las revistas de moda que había cortado
era en realidad una alienígena mal disfrazada de humano, que ni siquiera miró cuando
dejé la mesa
Rose me arrastró hasta la despensa y medio cerró la puerta detrás de nosotras.
—¿Qué diablos está pasando? —siseó. Estaba sonriendo, encantada, pero, al mismo
tiempo, parecía preocupada.
—Lo pidió —dije—. No lo drogué y lo metí en el maletero para traerlo aquí, si eso
es lo que estás pensando.
—No estaba pensando eso en absoluto. ¡Pero ahora lo estoy!
—No hay nada por lo que preocuparse, Rose, lo prometo. Les expliqué acerca de
Sully y ambos acordaron que querían verlo. Toda la mañana ha ido muy bien, en
realidad.
—Hmm. No lo sé. Nunca pensé que cambiaría de opinión. No es el tipo de hombre
que retrocede sobre lo que juró una o dos veces.
—Lo sé. Lo sé.
—¿Crees que va a hacer lo que Ronan le pidió y tomarlos, entonces?
—No lo creo. No lo sé.
—De acuerdo, O. Pero, Dios, ten cuidado, ¿de acuerdo? Sully es un buen hombre,
y definitivamente ha madurado desde que te conoció, pero no me sorprendería que se
asustara después de esto. Solo vigílalo, cariño. Realmente odiaría verte a ti o a los niños
heridos.
***
Sully se quedó el resto de la tarde, y fue inquietante. Inquietante porque pasé todo
el tiempo esperando a que todo se fuera a la mierda. Amie estaba rara y tonta con Sully,
jugando con él y gritando a todo pulmón cuando la persiguió por la sala de estar. Connor
estuvo callado durante mucho tiempo, pero pronto, se animó y se unió a la diversión.
Era surrealista. Seguí siendo golpeada con la más fuerte sensación de déjà vu, de vuelta a
la noche anterior a la que Ronan se suicidó, cuando estaba corriendo por de la misma
sala de estar, usando ese parche de pirata.
Dieron las cuatro en punto y Sully dijo que tenía que marcharse. Amie parecía a
punto de llorar.
—Pero ni siquiera pude pedir otro armazón —susurró.
—Bueno, tal vez si Sully vuelve otro día, puedes pedírselo. —Había hablado lo
suficientemente alto como para que él lo oyera y me guiñó un ojo. Parecía ligero.
Despreocupado. Menos como si el mundo pesara sobre él desde todos los ángulos. Había
cambiado tanto en las últimas semanas que era casi imposible de creer.
—¿Por qué no vas a relajarte un poco también? —dijo Rose cuando iba a
acompañar a Sully a la puerta—. Tengo las cosas controladas aquí. Si esto es lo que le
sucede a Sully Fletcher cuando se enamora, entonces ustedes dos deberían pasar tanto
tiempo juntos como sea posible.
Casi morí. Nadie había mencionado estar enamorado. Yo no lo había hecho. Sully
seguro como el infierno no lo había hecho. ¿Por qué diría algo como eso? Se sentía como
si la tierra estuviera abierta y a punto de tragarme entera. Miré a Rose por encima del
hombro de Sully, tratando sutilmente de hacerle saber lo loca que estaba, cuando vi el
reflejo de Sully en el espejo de la pared justo al lado de nosotros, junto con el mío, y me 
di cuenta que había visto cada ceño fruncido y mirada fulminante que había enviado en
su camino. Perfecto.
—Siempre supe que una mujer podía hablar mucho con una sola mirada. Sin
embargo, ese fue todo un nuevo nivel de lenguaje.
La vergüenza casi me ahogó. Debía estar roja. No, tacha eso. Debía estar púrpura
de horror.
—Olvídate de los últimos tres minutos —dije, agarrando mi bolso—. Gracias,
Rose. Regresaré más tarde, ¿de acuerdo? Adiós, chicos.
Connor y Amie se levantaron de la mesa y me dieron un abrazo, uno a la vez.
Connor parecía estar cada vez más táctil, así que no me sorprendió tanto cuando
envolvió sus brazos alrededor de mi cintura y me dio un apretón muy breve y tieso. Me
sorprendí cuando tímidamente extendió su mano para que Sully la estrechase, sin
embargo.
—Fue muy agradable conocerte —dijo con una voz tranquila.
Sully tragó saliva, mirando al niño. Parecía un poco perdido por las palabras.
—Igualmente, pequeño. Siempre que quieras pasar el rato, solo dímelo, ¿de
acuerdo?
Connor reflexionó un momento y luego asintió.
—Bien.



avatar
Jessmddx

Mensajes : 738
Fecha de inscripción : 24/02/2017
Edad : 22
Localización : España

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por Rowina el Vie 28 Jul - 20:53

23


El Más Patético 

En las siguientes semanas, Sully vino a la casa más y más. Al principio, tuvo
que ser por invitación formal. ¿Le gustaría venir a cenar? ¿Le gustaría venir
conmigo a llevar a los niños a la playa? ¿Estaba libre para venir a construir
fuertes en la biblioteca? Pero entonces, mientras los días y las semanas pasaban,
simplemente empezó a aparecer. Venía a la casa alrededor de las diez de la mañana,
almorzaba, venía conmigo a recoger a Connor de la escuela, y era el que lo ayudaba a
hacer su tarea mientras yo cocinaba la cena con Rose. Era el que llevaba a Amie a la
cama a las siete. Era el que se sentaba a través de los interminables episodios de Peppa
Pig y las reposiciones de Marvel Action Hour.
El cambio en él fue espectacular. Y entre el tiempo de calidad que pasaba con los
niños, constantemente me apartaba a un lado, sus manos sobre mí, su boca ruda sobre la
mía, tocándome, acariciándome y besándome. Nunca delante de los niños. ¿Pero cuando
no estaban mirando? Chico, era una historia diferente completamente.
—Solo no puedo creerlo —me dijo Rose, un día hacia finales de enero—. Lo juro,
nunca lo he visto así antes. Esto es… bien, es un poco sorprendente. Nunca pensé que lo
vería sonreír así de nuevo.
Sully estaba tumbado de espaldas en el suelo de la sala de estar y Amie estaba a
horcajadas sobre su pecho, sentada sobre su estómago. Sus diminutas manos tiraban de
las mejillas de él y de su frente, poniendo su rostro en extrañas expresiones. Ella soltaba
una risita a todo pulmón cada vez que él gruñía o sacaba su lengua. Su risa era
infecciosa. Connor podría no haber aceptado a Sully tan rápido, pero el pequeño niño
amaba tenerlo alrededor. Se sentaba al estilo indio en el suelo a unos metros de ellos,
mirando, sonriendo, sin decir nada, pero claramente feliz.
Apoyé mi cabeza contra el hombro de Rose, suspirando.
—Lo sé. Estoy asustada.
Me echó un vistazo por la esquina de su ojo.
—Lo entiendo. Puedo ver por qué podrías estar preocupada. Pero yo ya no lo
estoy. No creo que esto sea temporal, O. No tenía trastorno de estrés postraumático
cuando volvió de Afganistán, gracias a Dios. Solo estaba… enojado. Aún podría estar
E
enojado, pero míralo. Es feliz ahora también. Ha encontrado un poco de equilibrio. Eso
es bastante malditamente especial.
Tenía razón con que estaba enojado todavía. Había días en los que estaba tan
quisquilloso e inaccesible que quería patearlo en las pelotas. Días en los que estaba muy
cerca de hacer exactamente eso. Pero todo lo que tomaba era enfrentar su mierda y se
serenaba. Era extraordinario que fuera capaz de cambiar tan fácilmente. Cuando le
pregunté por ello, simplemente dijo:
—La guerra pone las cosas en perspectiva, Lang. A veces, pierdes de vista las cosas.
A veces, toma que una irritante chica del sur de California te calme, pero nada es nunca
tan malo como parece. Siéntete libre para recordarme lo imbécil que soy tantas veces
como quieras. Si soy demasiado insoportable, entonces échame de la casa.
No había tenido que hacer eso aún, pero él sabía que estaba preparada y dispuesta.
Quizá es por eso que estaba claramente intentando tan duro hacer este trabajo. Las
semanas pasaron. Un mes. El día de San Valentín llegó, y con una sola rosa rosa y una
simple tarjeta escrita a mano en mi almohada.
Lang.
No eres tan inteligente como piensas. Soy impermeable a tus malvadas maneras.
No estoy enamorado de ti. Cuando te vayas de esta isla, no me importará.
El mundo no dejará de girar.
No me sentiré vacío o despojado.
No miraré por las ventanas de mi faro y veré solo depresión y miseria donde una
vez hubo belleza.
No miraré con fijeza mi teléfono, esperando a que llames.
No lamentaré tu pérdida.
No lloraré (en una muy masculina manera).
No rezaré para que tus padres decidan cerrar su restaurante después de todo y
mudarse a la costa este.
No veré El Sonido de la Música una y otra vez, deseando que mi “demasiado buena
para ser verdad” novia regrese a mí.
Cada segundo.
Cada minuto.
Cada hora.
Eso me convertiría en el chico más patético del mundo.
Tuyo, temporalmente,
Sully Fletcher.
P.D. Revisa tu teléfono.
Levanté el teléfono de mi mesita de noche, mi piel hormigueando con dolor, mis
ojos picando un poco demasiado fuerte ante las palabras que había garabateado sobre el
papel… hasta que vi el mensaje esperándome en la pantalla.
En algún punto, Sully había cambiado su nombre en mis contactos de “El Hombre
Más Sexy Del Mundo” a “El Hombre Más Patético Del Mundo”. El único mensaje que
me había enviado contenía pocas palabras, pero me afectaron con fuerza.
Sully: No lo hagas, Lang. No te vayas.
Me senté en la cama, mirando la nota, releyéndola una y otra vez, sabiendo ahora
lo que realmente me estaba diciendo. Sí me amaba. Me extrañaría. No quería que me
fuera. Más tarde, durante la cena en la casa, intenté hablar con él sobre lo que había
escrito, sobre lo que me había pedido, pero fue difícil. Los niños estaban demasiado
emocionados, cubiertos con pegamento y brillantina de nuevo por hacer decoraciones
de corazones y cupido con Rose. Y, por supuesto, Rose estaba con nosotros también, y
era casi medianoche para el momento en que tuvimos un segundo para nosotros
mismos.
Sully nunca se quedaba en la casa. No parecía importarle visitar por largos
períodos de tiempo, pero aún lo atrapaba de vez en cuando mirando a la distancia, o de
pie en la puerta de una habitación con una mirada perdida en su rostro. Era fácil olvidar
que la casa en la que vivíamos era la misma donde había crecido. Cada centímetro del
lugar estaba lleno de recuerdos para él, sin importar cuán expertamente hubiera sido
renovado. Y sucedía que yo dormía en el antiguo dormitorio de sus padres, lo cual lo
enloquecía sin fin. Nunca ponía un pie arriba si podía evitarlo.
Debido a eso, tendía a dormir en el faro con él cuando fuera que queríamos tiempo
a solas juntos. Más y más a menudo, Rose se quedaba con los niños por la noche y me
escabullía de la casa bajo un manto de oscuridad, pasando la noche con Sully, solo para
volver a casa al romper el alba antes de que Connor y Amie se despertaran.
Esta noche no fue diferente. Sin embargo, no fuimos al faro. Sully condujo la
mitad del camino a casa y luego se desvió por un estrecho camino, llevándonos en
dirección contraria. Cuando detuvo su camioneta, estábamos delante de lo que parecía
un arruinado castillo, el tejado desaparecido, la mayoría de las paredes derrumbadas. La
nieve cubría la poca mampostería que seguía en pie, oscureciendo lo que quedaba de la
estructura, con todo, pude ver unas pocas viejas secciones de pared y las partes
superiores de algunos enormes cimientos de piedra.
—¿Por qué nos hemos detenido aquí? —cuestioné.
—Porque voy a follarte ahora, Lang. No podía esperar hasta llegar al faro. Este era
el lugar más cercano en el que pude pensar donde no seríamos vistos.
—¡De ninguna manera! No voy a tener sexo contigo en tu auto. Hace mucho frío,
Sully.
—Cobarde. —Desabrochó su cinturón de seguridad y entonces extendió el brazo y
desabrochó el mío también—. Ponte a horcajadas sobre mí. Sal de tu asiento y ponte a
horcajadas sobre mí, antes de que te dé unos azotes por ser desobediente. —Estaba
bromeando, pero había un escandaloso brillo en sus ojos que me hizo sonrojar un poco
demasiado ardientemente. Ser azotada por Sully no era una perspectiva tan horrible. De
hecho, la idea de su mano zurrando mi desnudo culo me hizo querer juntar mis rodillas
con fuerza en la más extraña manera.
—No podemos estar a más de diez minutos de tu casa. ¿Simplemente no podemos
ir allí? ¿Donde está cálido? —Intenté no pensar en estar doblada sobre su rodilla, pero la
imagen estaba bien y ciertamente cimentada en mi cerebro ahora.
—Te lo juro, no tendrás frío por mucho tiempo, Lang. Te tendré caliente y
molesta en poco tiempo. —Echó hacia atrás su asiento para que se reclinara casi del
todo, sonriéndome traviesamente todo el tiempo—. Mira —dijo, sosteniendo mi
mano—. Siente esto. —Me guió a sus pantalones, donde al instante sentí la enorme
erección que ocultaba tras sus vaqueros. Estaba más que duro. Era roca sólida. Cerró mi
mano a su alrededor, cerrando los ojos—. Si suelto tu mano ahora, Lang, ¿qué vas a
hacer? ¿Me vas a hacer conducir a casa? ¿O vas a dejarme usar esto… —apretó su mano
en la mía de nuevo, enfatizando cuán excitado estaba—… para hacer que te corras?
Cuando lo ponía así, ir al faro parecía una apresurada opción después de todo.
—¿Dijiste caliente y molesta? —pregunté, alzando una ceja.
Abrió un ojo y me miró.
—Tan caliente. Tan molesta.
—De acuerdo, entonces. Muéstrame.
—Estaba esperando que dijeras eso. —Su comportamiento calmado de hace un
segundo era un acto. Al instante en que di luz verde a su malvado plan, se levantó y me
agarró, moviéndome de mi asiento hacia él. No tuve tiempo de protestar, o siquiera abrir
mis piernas para sentarme sobre él apropiadamente. Sully tenía todo bajo control, sin
embargo. Sus manos eran fuertes y mi cuerpo parecía derretirse a su voluntad sin
ningún esfuerzo de su parte.
La siguiente cosa que supe era que mi cabello estaba retorcido en un nudo
alrededor del puño de Sully, mi camisa estaba levantada, mi sujetador bajado y Sully
tenía mi pezón izquierdo en su boca. Masajeó el hinchado nudo de nervios con su
lengua, haciendo círculos, mordiéndolo, y la sensación era tan grande y tan inmediata
que no pude hacer nada más que luchar para recuperar mi respiración. Sin embargo, no 
era posible. Mis pulmones estaban trabajando a mitad de su capacidad y no podían
ponerse al día con la necesidad de mi cuerpo de oxígeno.
Sully empujó sus caderas debajo de mí, frotando su pelvis contra la mía, y pude
sentir su polla de nuevo, dura e insistente, frotando contra mi coño a través de mis
vaqueros.
—Maldita sea, Lang. ¿Por qué diablos no puedo mantener mis manos apartadas de
ti? No puedo tener suficiente. Eres más adictiva que cualquier droga. Te deseo todos los
días a todas horas.
—Mierda, Sully. ¡Ahh! —Cedí contra él cuando me mordió de nuevo, apretando
mi pezón duro entre sus dientes. La sensación era eléctrica y fogosa, todo en uno. No
podía soportarlo, no podía aguantar otro segundo más, y, aun así, el dolor y placer
arremolinándose a través de mí era todo lo que quería al mismo tiempo. No podría
haberle dicho que parara, incluso si hubiera querido.
Las manos de Sully trabajaban rápidamente, quitando mi camisa por mi cabeza. Mi
sujetador fue el siguiente y entonces estaba medio desnuda y temblando, mi piel
explotando en carne de gallina. Sully gruñó bajo en la parte de atrás de su garganta
mientras me estudiaba por un segundo.
—Joder, Lang. Mírate. Eres perfecta. Eres la chica más hermosa en esta isla.
—Soy la única mujer por debajo de los treinta y cinco en esta isla. Ese no es un
gran cumplido, Sully Fletcher.
Se rió.
—Eres la mujer más hermosa que jamás he visto, entonces. ¿Qué tal eso?
—Ahora estás siendo ridículo. —Mis mejillas ardían, sin embargo, el orgullo se
apoderó de mí. Sully dejó de sonreír y se elevó sobre un codo, la cabeza echada hacia
atrás para poder mirarme. Su oscuro cabello estaba fuera de su rostro, al menos tres o
cuatro días de barba marcaban su mandíbula, sus ojos oscuros brillaban con intensidad.
Me dijo tan fácilmente que pensaba que era hermosa. ¿Por qué era tan difícil para mí
decirle que fácilmente era el hombre más sexy que alguna vez había tenido el placer de
conocer, entonces?
—Lo digo en serio, Lang —susurró. Rozando sus dedos sobre las puntas de mi
cabello, pasándolos ligeramente sobre la piel desnuda de mi pecho, exhaló lentamente,
sus ojos nunca dejando los míos.
Parecía que estaba mirando directamente en mi interior, como si pudiera ver a
través de la carne y el hueso, directo en mi alma. Sus palabras se hicieron eco de ese
pensamiento cuando habló de nuevo.
—Eres fuego incontrolado. Eres terca y no aguantas mierda. Eres fuerte. No eres
altiva. Eres una mujer y eres una guerrera a la vez. Eres valiente y amable. Y he 
aprendido recientemente que ser amable realmente toma valor a veces. —Hizo una
pausa, sus ojos entrecerrándose mientras me miraba—. Joder. He vivido en mi faro,
arrojando un estrecho rayo de luz hacia el mar durante un largo tiempo, Lang. Y
entonces, entraste en mi vida e iluminaste la oscuridad. Eso jodidamente me asusta
bastante. No estoy acostumbrado a la manera en que me haces sentir. Me siento como si
estuviera constantemente un paso atrás contigo, un paso atrás en el juego.
Mi corazón estaba en mi garganta. Siempre era tan cerrado, el primero en soltar
una broma o una réplica afilada para evitar ser serio, pero ahora mismo, no podría haber
sido más serio. Había una calma sobre él que nunca había experimentado antes y me
hacía querer fundirme en él, envolver mis brazos a su alrededor y solo yacer allí,
nuestros latidos sincronizándose y latiendo juntos. ¿Quién era este hombre? Era tan
diferente del cauteloso, agresivo y frío chico que casi me había asustado hasta la muerte
al final de las escaleras hace semanas. Era un hombre que podía amar, que tenía mucho
amor para dar si solo se lo permitía.
—Me lo prometiste —susurré.
—¿Te prometí qué?
—Que no me permitirías caer.
Sully parpadeó, permaneciendo absolutamente quieto.
—Sabías muy bien que iba a suceder en el momento que empezaste a aparecer en
mi puerta con comida en tus manos, Lang. Fue agradable pretender que íbamos a ser
capaces de prevenirlo, pero ambos sabíamos…
—Pensé que no te gustaba la gente que se mentía a sí misma —dije, dándole una
pequeña sonrisa.
—No soy perfecto. Rompo reglas.
—Lo he notado.
Sully sonrió, tomando mi mano en la suya, colocándola sobre su corazón.
—No vamos a escondernos más. Solo vamos a ser honestos. Es el momento.
—Dios, Sully, solo… la situación es…
—No —susurró—. ¿Recuerdas? Sin mentiras. Dime. Dilo.
—¿Decir qué? —Era demasiado tarde para juegos ahora, sin embargo. Ya habíamos
llegado demasiado lejos.
—Ophelia. —Pronunció mi nombre suavemente, cuidadosamente, para que
llevara peso. Lo dijo como si importara. Era una reprimenda, y era una caricia. Fue la
primera vez que me había llamado por mi primer nombre, y la manera en que formó la
palabra fluyó por mi cuerpo con una cálida vibración, un profundo trasfondo, como un 
diapasón que había sido golpeado y zumbaría sin parar a menos que alguien cerrara su
mano a su alrededor.
—Te amo, Sully. Intenté no hacerlo. Lo intenté realmente duro. Dios sabe que lo
intenté. —Quería enterrar mi rostro en su camiseta, pero colocó sus dedos bajo mi
barbilla y levantó mi rostro para que no pudiera.
—Abre tus ojos —ordenó.
Los abrí, pero fue tan duro mirarlo. Imposible, casi. Suspiré pesadamente.
—¿No piensas —dijo en voz baja—, que siento lo que sientes? Te dije mucho en
esa carta. ¿No crees que la bravata y el machismo son simplemente señales de que estoy
asustado? Porque lo estoy, sabes. Lo he estado desde el mismo primer momento en que
te vi. Te amo demasiado, Ophelia. Dios, amarte es la cosa más cruel, más desagradable
que puedo hacerte y, aun así, voy a hacerlo de todos modos. ¿Sabes lo que eso significa?
Intenté alejar la mirada de nuevo… Estaba enterrada bajo una avalancha de
emoción y me sentía como si me ahogara. Sully no me permitió ocultarme de él, sin
embargo. Se agachó, inclinándose para que nuestros ojos se fijaran una vez más.
—Amarte no es decirte algo que ya sabemos. Es despertarnos juntos cada mañana.
Es hacer el amor y discutir y pelear y lidiar con la mierda del otro. Es protegerte y
cuidarte y honrarte para siempre. No hay medias tintas en esto, ¿de acuerdo? Así que
tienes que estar jodidamente segura, porque una vez que viajemos por este camino
juntos, no hay vuelta atrás. No hay intento. Estoy yo y estás tú. Para siempre. Esto me
cambiará y también te cambiará. Es una parte de nosotros ya. Una vez que dejemos que
nos atrape, no habrá vuelta atrás. ¿Es eso lo que quieres?
—¿Es lo que tú quieres? —pregunté con una pequeña voz.
—No hagas eso. Admite tus sentimientos. No necesitas saber lo que pienso antes
de que puedas decidirte.
—Sé que no lo hago. Simplemente me asusta decirlo.
Sully sonrió —grande, contagioso, inconmensurable— y mi corazón se sintió
como si fuera a explotar.
—Ya has hecho la parte difícil, Lang. Esta próxima parte es solo el primer paso.
—¿Hacia qué?
Me dio una mirada amonestadora.
—Dímelo. De verdad dímelo, Lang. Ahora mismo.
Un frío estremecimiento de pánico recorrió mi espina dorsal, pero lo ignoré.
Empujé mi miedo y reuní cada pizca de valor que poseía.
—El resto de nuestras vidas —dije con firmeza—. Es el primer paso hacia el resto
de nuestras vidas, porque eso es lo que quiero. Lo quiero todo. Contigo. No puedo
imaginarlo de otra manera.
Sully se movió rápidamente, sentándose recto. Me agarró, sus manos empuñando
mi cabello, pasando por mi espalda, agarrando mi culo a través de los vaqueros. Su boca
encontró la mía y, por un momento, el mundo fuera de la camioneta fue a la deriva. No
había nieve cayendo fuera de la ventana. No había oscuras y ominosas nubes
bloqueando la luz de la luna. No había isla y no había mañana. Solo existía este
momento, nuestro momento, y el aliento que compartíamos mientras nos besábamos.
Él era un hombre poseído. Yo era una mujer perdida. Juntos, éramos las dos
mitades de algo frágil y delicado, hermoso en su complejidad.
Sully mordió mis labios y mi lengua, gruñendo. Colocando una mano en mi nuca,
me besó más duro, frotando sus caderas de nuevo; su erección aún era intensa, todavía
hecha de sólido acero. Movió sus caderas adelante y atrás, frotándose contra mí,
encendiendo un desesperado dolor en mi interior. Lo necesitaba. Lo deseaba más de lo
que jamás había deseado a nadie, y no podía esperar más tiempo.
Tiré de su camiseta, luchando para quitarla por su cabeza, y luego mis manos
tiraron frenéticamente de su cinturón, intentando desabrocharlo. Sully se encargó; hizo
un rápido trabajo con el cinturón, quitándolo de sus presillas completamente y
lanzándolo sobre su hombro en el asiento trasero. Desabotoné sus pantalones y los bajé
por su cuerpo, intentando no jadear cuando bajé sus vaqueros por sus caderas y su
erección saltó libre.
—Maldita sea —murmuré por lo bajo.
—¿Qué pasa? —preguntó Sully con un jadeo.
—Quiero montarte tan duro, Sully. Necesito sentirte en mi interior ahora. Pero te
quiero en mi boca también. Quiero hacer que te corras tan duro. Quiero saborearte.
Quiero tragarte. Pero quiero sentirte correrte dentro de mí también.
Sully gimió, su cabeza cayendo hacia atrás contra el siento del auto.
—Dios, ni siquiera puedo soportar que me hables así. Me vas a matar, chica.
Pasé la punta de mi lengua por la punta de su polla, estremeciéndome con placer.
—¿Qué prefieres? —pregunté. Mi voz era ronca y llena de deseo. Sully extendió su
mano entre nuestros cuerpos, abajo, entre mis piernas, y abrió mis vaqueros. Enseñó los
dientes, sus ojos ardían, en llamas.
—Oh, vamos a hacer ambas cosas, Lang. Vamos a hacer ambas. —Tomó un
puñado de mi cabello y tiró, lo bastante suave para no hacer daño, pero lo suficiente
duro para saber dónde me deseaba. Embistió en mi boca, bajando mi cabeza sobre él al
mismo tiempo y su polla se deslizó hasta la parte de atrás de mi garganta. Al mismo 
tiempo, empezó a mover los dedos de su otra mano contra mi coño, frotando pequeños
círculos contra mi clítoris a través de mis bragas—. Mierda, estás tan húmeda —dijo con
un jadeo—. Realmente me deseas, ¿no es así? Dios, puedo sentir cuán desesperadamente
me deseas.
Podía sentir cuán desesperadamente me deseaba también. Se estaba poniendo más
y más duro a cada segundo. Trabajé mi lengua sobre él, desde la base de su polla hasta la
punta, y Sully cedió debajo de mí, su respiración acelerándose hasta que casi estaba
hiperventilando.
—Joder, Lang. Oh, Dios. Oh, mierda. Voy a correrme. Nena, voy a…
Luz de repente brilló a través de la ventana de la camioneta, rebotando alrededor
del interior del vehículo. Sully reaccionó tan rápidamente, me tomó un segundo
descubrir qué sucedía. No se estaba corriendo. Me estaba apartando de él y agarrando su
camiseta, tratando de cubrirme con ella.
—Sully Fletcher, qué perro. —Alguien estaba en la ventana del lado del conductor
del auto, mirando a través del cristal. Tenía una linterna en su mano y nos apuntaba
directamente—. ¿Es usted, señorita Lang? Encantado de verla de nuevo. —Reconocí la
voz, pero no pude ubicarla. Estaba demasiado ocupada revolviéndome, intentando
vestirme. Sully tenía el rostro rojo, subiendo sus vaqueros por su cuerpo, jurando en voz
baja.
En el espacio de cinco segundos, habíamos pasado de estar a punto de follar a Sully
abriendo la puerta de la camioneta de una patada y saltando del vehículo, su pecho
desnudo, rugiendo a pleno pulmón.
—Hinchliffe, hijo de puta. ¿Qué diablos pasa contigo?
¿Hinchliffe? Hinchliffe. Oh, no. ¿El policía que apareció después de reportar la
muerte de Ronan? Señor, ten piedad. Mi propia camisa no estaba en ningún lugar, así
que agarré la de Sully y me la puse. Hinchliffe llevaba el uniforme, la linterna aún
agarrada en su mano. Sully lo tenía agarrado por la garganta y estaba a punto de
golpearlo directo en el rostro.
—¡Sully! ¡Detente! —Corrí por la nieve, sujetando el brazo que había levantado y
echado hacia atrás, preparado para golpear. Al momento en que lo toqué, Sully lo soltó,
gruñendo por lo bajo.
—¿Qué mierda estás haciendo, hombre? —siseó, empujando a Hinchliffe—.
¿Ahora te dedicas a espiar a gente haciéndolo en autos?
Hinchliffe escupió en el suelo, frotando su cuello.
—Soy policía, Sully. Mierda, hombre, el sexo en público es una infracción. Y
también asaltar a un policía. Podría reportarte ahora mismo si quisiera.
—¿Vas a arrestarme?
—Por supuesto que no.
—Entonces, ¿cuál es el punto en reportarme? Jodidamente patético, amigo.
—Lo que sea. Más les vale salir de aquí antes de que llame a los refuerzos.
Sully soltó una carcajada.
—¿Refuerzos? ¿Te refieres a Caruthers?
—Solo déjalo, Sully. —Entrelacé mis dedos en los suyos y apreté. Sabía que
estábamos a salvo de otra expresión de ira cuando apretó en respuesta. Volviéndome, me
dio una pequeña sonrisa, pero podía decir que aún estaba burbujeando con rabia.
Su oscura mirada permaneció fija en la mía.
—De acuerdo —dijo—. Si eso es lo que quieres.
—Lo es.
Hinchliffe gruñó detrás de nosotros mientras volvíamos al auto. Sully subió en el
asiento del conductor, aún hirviendo, y agarró el volante con fuerza.
—Lo siento. Mierda. No debería haber perdido la calma así. Solo… la idea de que
te viera desnuda…
—Dudo que viera algo en absoluto —le dije—. Las ventanas estaban demasiado
empañadas.
Sully se volvió hacia mí, su rostro muy serio, y su expresión se transformó en
diversión. Su cabeza se movió hacia atrás, sus ojos se cerraron y rió.
—Jesús, estaban bastante empañadas, ¿eh? Maldita sea. Me has convertido en un
adolescente, Lang. —Arrancó la camioneta, acelerando el motor para que los
neumáticos giraran, levantando nieve, y salimos de allí, dejando a Hinchliffe en el lado
de la carretera.
Cuando volvimos al faro, completamente tenía intención de reanudarlo
exactamente donde lo habíamos dejado antes de ser tan groseramente interrumpidos. Mi
teléfono empezó a sonar en mi bolso antes de que siquiera pudiera quitarme la camiseta
de Sully, sin embargo. Hubo una vez en que podría haber ignorado la llamada, pero no
ahora que era responsable de dos niños; no podía permitirme elegir qué llamadas
respondía y cuáles no. Lo tomé sin mirar el identificador de llamas, ansiosa por terminar
la llamada para que Sully y yo pudiéramos enfocarnos en uno en el otro de nuevo. Sully
pasó sus manos por mis hombros, bajo mi espalda, besando mi cuello mientras hablaba
en el teléfono.
—¿Hola?
—¿Ophelia? Oh, gracias a Dios, cariño. ¿Dónde has estado? He intentado llamarte
durante horas.
Era mamá. Su voz era tensa, frenética, y pronunciaba las palabras juntas, hablando
tan rápido que apenas podía entenderla.
—Lo siento, no oí el teléfono. ¿Qué pasa? ¿Qué va mal? ¿Mamá? ¿Estás ahí?
Un sollozo ahogado resonó en la línea.
—Oh, cariño. Es tu padre. Lo siento, amor, pero ha muerto



avatar
Rowina

Mensajes : 321
Fecha de inscripción : 24/02/2017
Edad : 21

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por Atómic_Mellark el Vie 28 Jul - 21:03

14


Consecuencias 

Ataque al corazón.
Se había levantado temprano en la mañana y había descendido
hasta el muelle con su equipo de pesca. Mamá lo había besado en la
mejilla y le dijo que regresara antes del mediodía, cosa que no había
hecho. Había estado enfurecida la mayor parte de la tarde, lista para regañarlo cuando
llegara a casa, por no venir a ayudar con el servicio de comida en el restaurante, y luego,
a las cuatro, había empezado a preocuparse. Él no respondía a su teléfono. Ella había
caminado hasta el muelle, pero no estaba por ningún lado.
Fue entonces cuando había llamado a la policía y le dijeron lo que había sucedido.
Él se había agarrado el pecho y había caído por encima de la barandilla al agua a las
nueve de la mañana. Otros dos hombres habían saltado tras él, tratando de salvarlo, pero
había desaparecido en el agua y no aparecía.
A las dos de la tarde, su cuerpo había llegado a la orilla a unos ciento cincuenta
metros más abajo en la playa, por donde El Segundo. Tres patinadores fueron los
primeros en encontrar su cuerpo, pero no pidieron ayuda. Rebuscaron en sus bolsillos,
en busca de cualquier cosa de valor. Una mujer que paseaba con sus perros los había
ahuyentado y había llamado a la policía. La billetera de papá, su anillo de bodas y el San
Cristóbal que siempre llevaba alrededor de su cuello habían desaparecido, por lo que la
policía no tuvo medios de identificarlo hasta que mamá llamó a la estación informando
que estaba desaparecido.
—Dios, lo siento tanto, O. ¿Hay algo que pueda hacer para ayudar? —Rose estaba
inquieta en la cocina, ofreciéndose para hacer té, café, sándwiches, cualquier cosa para
tratar de hacerme sentir mejor. Sin embargo, no había nada que hacer. No iba a
sentirme mejor en un futuro cercano.
—Gracias, Rose. En serio, no pasa nada. Solo tengo que volver a casa tan pronto
como pueda. ¿Puedes vigilar a los niños? No sé cuánto tiempo estaré fuera. —Llevarlos
conmigo estaba fuera de discusión. Y la idea de dejar a mamá, cuando más me necesitaba
era difícil de comprender también. Rose me frotó el hombro tranquilizadoramente.
—Ni siquiera tienes que preguntar. Estarán bien aquí conmigo. De todos modos,
me deben unos tres años de vacaciones. Tómate el tiempo que necesites.
A
Era de madrugada. El sol estaba elevándose por encima del borde del océano y
estaba esperando en el muelle a que Jerry, el barquero, llegara, cuando la camioneta de
Sully apareció a toda velocidad, sobre la colina hacia el estacionamiento. Me había
llevado a la casa grande anoche y me había besado largo y duro, y me dijo que lo llamara
por la mañana cuando supiera lo que estaba ocurriendo. Estacionó la camioneta y la
cerró, después vino corriendo por el embarcadero, con una bolsa colgada de su hombro
y una mirada sombría en su rostro.
—No llamaste. ¿Simplemente ibas a irte?
La culpa me sacudió. No podía soportar la mirada de dolor en su rostro.
—Lo siento, Sully. Pero, ¿qué se supone que debía hacer? No puedo pedirte que lo
dejes todo y tomes un avión conmigo hasta el otro lado del país.
Negó, con el ceño fruncido.
—Eres todo, niña tonta. No voy a dejarte pasar por esto sola.
Me eché a llorar. Fue la única respuesta que pude manejar. Durante las últimas
doce horas, había estado tratando de no perder la cabeza, diciéndome que podía ser
fuerte por mamá, que sería capaz de regresar a California sin colapsar en el aeropuerto o
en el avión, pero no habría sido capaz de hacerlo. Lo necesitaba. Necesitaba tanto a
Sully, pero tenía demasiado miedo para preguntar. Ahora que estaba aquí, regañándome
por no apoyarme en él, el alivio que sentí fue demasiado.
Me atrajo contra él, pasándome la mano por el cabello, susurrándome en voz baja,
calmándome mientras lloraba. Enterré mi rostro en su suéter oscuro, sollozando,
consolándome en su calidez y su rico olor.
—Shh, Lang. No te preocupes. Estoy aquí. Voy a cuidar de ti, nena.
Escucharlo decir esas palabras fue suficiente. Podría superar las siguientes
veinticuatro horas si estaba a mi lado. Y podría superar las siguientes veinticuatro horas
después de eso. Los días y los meses que venían después eran un misterio, pero me dio la
impresión de que estaría bien si Sully estaba cerca para fortalecerme y apoyarme.
Jerry llegó poco después de las siete. Sully reservó un billete de avión extra por
teléfono mientras cruzábamos hacia el continente y en el momento en que llegamos al
aeropuerto todo estaba en orden. El avión a Los Ángeles estaba prácticamente vacío y
Sully y yo teníamos tres asientos para nosotros. Me acosté, con la cabeza en su regazo,
con su mano acariciando suavemente mi cabello una y otra vez durante la mayor parte
del vuelo, y traté de dormir. Sin embargo, no pude.
Desde el aeropuerto, era solo un corto trayecto en auto hasta Manhattan Beach y
el lugar donde había crecido. Donde mi padre me había enseñado a conducir. A pescar.
A cocinar. A llegar a ser una adulta responsable en el mundo. ¿Cómo podía haberse ido? 
¿Cómo podía estar muerto? Me dolía tanto el corazón cuando desembarcamos del avión,
que se sentía como si nunca fuera a estar bien de nuevo.
Sully tomó mi única bolsa y la llevó por la explanada, sosteniéndome contra él con
fuerza.
—Todo va a estar bien, Lang —dijo contra mi cabello—. Lo prometo. Puede que
no lo sientas así en este momento, pero todo va a estar bien.
—¿Capitán Fletcher? ¿Capitán Sully Fletcher?
A nuestra derecha, un grupo de hombres se acercaron rápidamente, vestidos con
un equipo militar completo. Me sorprendió tanto que supieran el nombre de Sully que
me tomó un largo momento procesar lo que sucedió después. Sully se tensó a mi lado,
deteniéndose mientras los cinco hombres nos cortaban el paso.
—Sí. Soy Sully Fletcher. Sin embargo, ya no soy capitán. He estado fuera del
ejército desde hace mucho tiempo.
El soldado en la parte delantera del grupo dio un paso adelante. Había una mirada
dura y fría en sus ojos que me puso nerviosa al instante, aunque no sabría decir por qué.
—Tendrá que venir con nosotros, señor —espetó.
—¿Para qué? —El rostro de Sully estaba desprovisto de toda emoción. De pronto,
pareció como si estuviera hecho de piedra.
—Está bajo arresto —dijo el soldado—. Por hacerse pasar por un oficial del
ejército de Estados Unidos. —Los hombres se reunieron alrededor de Sully, tirando de
él, tomando tanto su bolsa como la mía, girándolo para poder esposarlo.
—¿Qué? ¿Qué demonios está pasando, Sully? ¡Díselo! ¡Diles que han cometido un
error!
Sin embargo, Sully no dijo una palabra. Parecía aturdido, pero, al mismo tiempo,
había un aire de resignación que me asustó muchísimo.
—¿Sully? Sully, dime qué está pasando. —Los soldados lo tomaron de los brazos, a
ambos lados, y empezaron a marchar por la explanada sin darme un segundo
pensamiento.
—¡Oye! ¡Oye, dime qué diablos está pasando! —Agarré al soldado más cercano,
intentando que se detuviera, que me explicara esta locura, pero alejó su brazo.
Girándose, se irguió en toda su estatura y me espetó.
—Señora, le recomiendo encarecidamente que no me toque de nuevo, o habrá
consecuencias graves.
—Jodidamente no la toques, idiota —gruñó Sully. Fue la primera vez que había
dicho algo desde que le habían dicho que estaba detenido; pasó de una impasibilidad
complaciente a ira extrema en un instante, luchando por liberarse de los soldados. Se 
retorció, tratando de liberarse, pero los hombres lo sujetaban fuerte y no parecían estar
pensando en dejarlo ir—. ¡Quítame tus malditas manos de encima, hijo de puta!
—¡Sully! —Traté de ir más allá del gran hombre frente a mí, bloqueándome el
camino, pero era una pared de músculo, y no tenía ninguna esperanza.
—¿Señora? Señora. Deténgase. El capitán Fletcher está obligado a venir con
nosotros. Si no se calma, nos veremos obligados a llamar a la policía local para que la
detengan hasta que estemos fuera de la propiedad.
—Bueno. Llame a la policía. No pueden simplemente llevárselo así. Tiene derecho
al debido proceso, como cualquier otra persona.
—Él no, señora. Todavía está gobernado por el ejército de Estados Unidos,
independientemente de si está o no en servicio activo. Fletcher ha cometido un crimen.
Está bajo investigación. Eso es todo al respecto.
—Pero tiene derecho a un abogado. Tiene el derecho a saber por qué está siendo…
—Ophelia. —Sully había dejado de luchar y me miraba—. Por favor. Está bien.
Solo ve y acompaña a tu madre, ¿está bien? Iré a buscarte tan pronto como pueda, lo
juro.
Y eso fue todo. Se llevaron a Sully, y se había ido.


Invitado,Te interesan más lecturas como esta buscanos en ACUALAND

avatar
Atómic_Mellark

Mensajes : 1047
Fecha de inscripción : 24/02/2017

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por Atómic_Mellark el Vie 28 Jul - 21:05

Cronograma

Sábado 15: Prólogo y Capítulo 1 
Domingo 16: Capítulo 2 y 3
Lunes 17: Capítulos 4 y 5
Martes 18: Capítulos 6 y 7 
Miércoles 19 : Capítulos 8 y 9
Jueves 20: Capítulos 10 y 12
Viernes 21: Capítulos 13 y 14
Sábado 22: Capítulos 15 pagina 124
Domingo 23 Descansamos y ponemos al dia.
Lunes 24: Capítulos 16 y 17
Martes 25: Capítulos 18 y 19
Miércoles 26: Capítulos 20 y 21
Jueves 27: Capítulos 22 y 23
Viernes 28: Capítulo 24
Sábado 29: Capítulo 25
Domingo 30: Capítulo 26
Lunes 31: Epílogo comentario final y puntuación


Invitado,Te interesan más lecturas como esta buscanos en ACUALAND

avatar
Atómic_Mellark

Mensajes : 1047
Fecha de inscripción : 24/02/2017

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por Atómic_Mellark el Vie 28 Jul - 21:08

No se ustedes pero yo me quede noooooo, este capitulo no puede terminar asi!!


El momento de conocerse fue lindo, definitivamente Sully ya se le derritió ese corazón. Es lamentable lo que pasa con el padre de Ofelia y mas feo como la mama e dio la noticia.


Invitado,Te interesan más lecturas como esta buscanos en ACUALAND

avatar
Atómic_Mellark

Mensajes : 1047
Fecha de inscripción : 24/02/2017

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por Isa el Vie 28 Jul - 21:16

Ahora si se conocieron me desmayo Bailarina loca


Que linda carta de San Valentin del hombre mas patético del mundo, quien diría que Sully podría ser tan lindo con su novia. ¿Que sucede? ¿Tan bien que iban declarándose su amor y ahora con lo que le paso al papa de Ophelia que van hacer? Pobre señor





avatar
Isa

Mensajes : 406
Fecha de inscripción : 24/02/2017
Edad : 36

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por Atómic_Mellark el Vie 28 Jul - 21:20

@Isa escribió:Ahora si se conocieron me desmayo Bailarina loca


Que linda carta de San Valentin del hombre mas patético del mundo, quien diría que Sully podría ser tan lindo con su novia. ¿Que sucede? ¿Tan bien que iban declarándose su amor y ahora con lo que le paso al papa de Ophelia que van hacer? Pobre señor
fue tan romántico!!!!


Invitado,Te interesan más lecturas como esta buscanos en ACUALAND

avatar
Atómic_Mellark

Mensajes : 1047
Fecha de inscripción : 24/02/2017

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por Isa el Vie 28 Jul - 21:26

No habia leido el capitulo 14 alias el 24 en mi comentario anterior por lo que vengo en depresion profunda por Sully el queriendo acompañar a Ophelia a lo de su padre y que lo arresten ya me imaginaba yo que habia tomado el lugar de Ronan, aunque nunca pense que lo quedrian juzgar por eso Mala suerte llorón llorón llorón





avatar
Isa

Mensajes : 406
Fecha de inscripción : 24/02/2017
Edad : 36

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por mariateresa el Vie 28 Jul - 22:01

Despues de todo lo bien que iban las cosas ahora este drama....
Pobre ophelia le llueve sobre mojado...
Gracias chicas
No habia visto este capi...
Lo sabia que Sully se hizo pasar por Ronan en Afganistan. Y quien debio recibir la medalla purpura era el.
Que horror no debio salir de la isla


[scroll]
avatar
mariateresa

Mensajes : 1844
Fecha de inscripción : 10/01/2017
Edad : 41
Localización : CHILE

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por yiniva el Vie 28 Jul - 22:19

Me gusto que por fin conociera a sus sobrinos, ellos lo aceptaron y ya hasta pasa mucho tiempo con ellos, y por fin se confesaron sus sentimientos y están dispuestos a intentarlo, y cuándo todo era miel con hojuelas, zas, que se muere el papá de Ofelia y Sully todo lindo queriendo acompañarla y que lo arrestan, esperamos que todo se solucione.


avatar
yiniva

Mensajes : 2352
Fecha de inscripción : 26/04/2017
Edad : 27

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por micafp_2530 el Vie 28 Jul - 23:32

Ahhhh !!! Estos capítulos van a matarme Sad

Primero todo ternura y amor cuando conoce a los niños, de verdad me enamoré un poco más :3
Y luego la carta de san valentin, fue como que el toque perfecto! Terminó de tomar mi corazón <3
Pero, luego vienen puros problemas, primero no puedo creer lo que le sucedió a su papá, eso se salió completamente de cuadro. Fue tan feo, feo ¬¬'
Y para acabarla, mis sospechas eran ciertas. Se hizo pasar por Ronan u____u pero no sé, creo que no se merecía que lo juzgaran tan feo. Todo esto está muy feo y me está entristeciendo Sad


'Sra. Maddox!

  
avatar
micafp_2530

Mensajes : 2090
Fecha de inscripción : 26/02/2017
Edad : 24
Localización : Entre las páginas de un libro...

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por Sabischl el Sáb 29 Jul - 16:59

Me encanto este libro!!


avatar
Sabischl

Mensajes : 127
Fecha de inscripción : 14/10/2016
Edad : 36
Localización : Cordoba

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por Atómic_Mellark el Sáb 29 Jul - 18:25

25
Sully


Afganistán, 2009

—No podemos hacer esto, Sully. No hay manera de que podamos
llevarlo a cabo. Estamos locos incluso por haberlo
considerado.
Enderecé la corbata de Ronan y le palmeé el hombro, intentando no dejar que mis
nervios se notaran. Lo que estábamos planeando hacer era una locura, de hecho, pero no
había nada más. Ronan no podía soportar otro día aquí en este país, mucho menos otro
mes. O tres. O cinco. O doce.
Whitlock no me había llamado a su oficina para decirme que mi despliegue sería
extendido. En un extraño giro del destino, me había llamado para agradecerme por mi
buen servicio y decirme que me iría a casa. No solo mi despliegue había terminado, sino
que mi contrato con el ejército también. Estaba fuera. Había terminado. Había acabado.
A menos que quisiera volver a alistarme, por supuesto. Había mirado con fijeza a
Whitlock al principio, demasiado atónito para hablar o incluso parpadear. Pero
entonces, los engranajes habían empezado a girar.
—No, señor. Creo que he tenido mi dosis de Afganistán. Por esta vida, de todos
modos —le había dicho—. Ya va siendo hora de que vuelva a Nueva York. Ya he hecho
a mi novia esperarme durante seis años. Probablemente debería casarme con ella antes
de que se canse y me deje por algún camarero o algo.
Whitlock había reído, pero pude verlo en sus ojos… pensaba que era menos que
un hombre por irme.
—Pues está decidido entonces. Por suerte para mí, me puedo quedar con uno de
los chicos Fletcher por un poco más de tiempo.
Tan pronto como había salido de la oficina de Whitlock, había ido a ver a Ronan,
para explicarle mi plan, y eso había sido todo. Ronan había discutido al principio,
diciendo que no podía hacer tan ridículo sacrificio por él, que estaba loco, pero al final,
había cedido. No podía quedarse. Yo sí. De eso se trataba.

—Si somos atrapados… —Ronan se movió nerviosamente, frotándose el rostro
con las manos.
—No seremos atrapados, imbécil. Hemos estado jodiendo con la gente toda
nuestra vida y nadie nunca ha sido capaz de notar la diferencia entre nosotros. ¿Por qué
lo harían ahora? Conozco a tus hombres. Hemos repasado cada aspecto de tus pasadas
misiones. Va a salir bien.
—¿Y qué voy a hacer cuando vuelva a Estados Unidos? ¿Simplemente mudarme
con tu novia y fingir para el mundo que estoy feliz y enamorado? Magda va a odiarme
por esto. ¿Vivir con ella, pretendiendo ser tú? No es que vaya a afectarme solo a mí. A
ella también.
Tenía razón en eso. Magda y Ronan nunca habían sido cercanos. Ronan
constantemente me había dicho que no era la adecuada para mí, mientras que, por otro
lado, Mags siempre había dicho que Ronan era un mentiroso y no se podía fiar de él.
Ahora, todos íbamos a ser mentirosos. Le había explicado a Magda lo que iba a suceder
lo mejor que pude sin decir directamente las palabras y, después de un tiempo, se las
había arreglado para descifrar de lo que hablaba. Había estado enojada. Hombre, había
estado muy enojada. Pero había aceptado seguir el juego por mi bien.
—Solo asegúrate de que no se preocupe demasiado —dije, entregándole a Ronan
su bolsa militar. La que tenía CPTN. S. FLETCHER en un costado—. Y recuérdale que
no puede hablar de esto con nadie. Ni sus padres. Ni Rose. Ni siquiera puede escribir
sobre ello en ese diario suyo, ¿de acuerdo? ¿Oye? ¿Me escuchas? —Tomé el rostro de
Ronan en mis manos, forzándolo a encontrar mis ojos—. Esto es jodidamente
importante, hombre. Dime que puedes manejarlo.
—¿Correr a casa, escondiéndome de mis responsabilidades? Oh, claro. Puedo
manejar eso muy bien —dijo con amargura—. No puedo creer que hagas esto por mí.
Nunca voy a ser capaz de perdonarme por esto.
Negué, suspirando.
—No hay nada que perdonar. Harías esto por mí si lo necesitara. Te respaldo.
Siempre lo haré. Ahora ve, antes de que pierdas el maldito vuelo fuera de este agujero
infernal. Y asegúrate de darle a mi chica un beso por mí, hermano.
Detrás de mí, un soldado que no conocía se apresuró en la tienda, saludándonos,
con los ojos frenéticamente moviéndose entre los dos antes de posarlos en mí.
—Capitán Fletcher, señor. Es necesitado en la oficina del coronel Whitlock de
inmediato, señor. Necesita que salga en patrulla nocturna con la compañía B. —El
soldado no había parpadeado. Había encontrado la letra R en el bolsillo de mi pecho,
Cptn. R. Fletcher, y había creído que era Ronan. Le sonreí a mi hermano y luego le
palmeé el hombro: ¿ves?
—Adiós, Sully —dije, abrazándolo con fuerza una última vez. Era raro llamarlo
por mi nombre, pero era un buen espectáculo delante del soldado—. Te veo luego, ¿eh?
Ronan asintió, dirigiéndome una tensa sonrisa.
—Por supuesto, hermano. Gracias.
***
Pasaron tres meses. Seis y luego ocho. Whitlock me usó para patrullas nocturnas
casi cada turno, lo cual estaba bien para mí. La ciudad se iluminaba con disparos después
de que el sol se ponía. Jugábamos al gato y al ratón a través de edificios quemados,
cazando insurgentes, desarmando bombas, proveyendo respaldo a los equipos Seal y
apoyo a los marines, y a través de todo, estaba confiado al saber que Ronan estaba seguro
en Estados Unidos.
Hablaba con él cada pocos días al principio y luego una vez a la semana. Cuando
nuestra comunicación se desvaneció, me dije que era porque se sentía culpable. No
hablábamos de las misiones a las que iba, o el peligro que enfrentaba cada día. Pero sabía
que era duro para él… ver el uniforme lo ponía visiblemente pálido e incómodo.
Cuando Magda empezó a responder menos el teléfono, pensé… no sé qué pensé.
Pasamos de hablar todos los días, con ella extrañándome, amándome, llorando cada vez
que me despedía, a filtrar mis llamadas y raramente responder en absoluto.
En el fondo, sabía lo que se aproximaba, pero no estaba preparado para ello.
Exactamente nueve meses después de haber asumido la identidad de Ronan y enviarlo
de vuelta a Estados Unidos para pretender ser yo hasta mi regreso, recibí la llamada que
lo cambió todo. No fue una llamada de Magda o Ronan, sino una llamada de ambos.
Supe en el momento en que los vi en la pantalla del ordenador portátil, sentados ante la
mesa juntos, sus sillas demasiado cerca, sus manos ocultas bajo la mesa, que lo que
estaban a punto de decirme era algo que no quería oír.
—No tuvimos intención de que ocurriera —dijo Magda con los ojos llenos de
lágrimas—. Pero vivir juntos, pasar tanto tiempo juntos, pretendiendo todo el tiempo…
Fue inevitable, Sully. No pudimos evitarlo.
Ronan se veía como si la vergüenza se lo estuviera comiendo vivo.
—No sé qué decir —susurró—. Me diste todo y tomé incluso más. Es
imperdonable.
Miré a la pantalla, intentando averiguar si todo esto era una gran broma. Dios,
tenía que serlo, ¿verdad? ¿Cómo podía ser verdad? Y entonces Magda puso el último
clavo en el ataúd.
—Estoy embarazada, Sully. Lo siento tantísimo. Vamos a tener un bebé.
¿Un bebé?
La palabra repiqueteó en el interior de mi cerebro, activando explosiones que me
robaron el aliento.
—Aún te amo —susurró ella—. Los amo a ambos. ¿Cómo puedo no hacerlo?
—Entonces, ¿qué? —Me ahogué con mi risa—. ¿Salgo de aquí en un par de meses,
vuelvo a Nueva York y luego vivimos todos juntos? ¿Una gran familia feliz? ¿Ronan te
tiene de lunes a miércoles, yo de jueves a sábado y nos alternamos los domingos? Jesús
jodido Cristo, Magda.
Lloró, insoportables y devastadores sollozos, sus manos cubriendo su rostro, y fue
Ronan el que puso un brazo a su alrededor y la consoló, no yo.
—¿Cuánto tiempo? —exigí—. ¿Cuánto tiempo llevan juntos?
Ambos se quedaron en silencio por un momento y luego Ronan me dio una
respuesta que me hizo querer vomitar.
—Dieciséis semanas.
—¿Cuatro meses? ¿Cuatro putos meses?
—Lo sé, hermano. Lo siento muchísimo. Sé que no hay nada que pueda decir para
arreglarlo, pero…
—No me llames así. No me llames hermano. Hemos terminado, Ronan. Tienes
razón. Esto es imperdonable. —Cerré el ordenador portátil de golpe, cortando la
conexión. No fue suficiente, sin embargo. Lo levanté y lo lancé, enviándolo a
precipitarse por la tienda.
Se había acabado. Todo había acabado. El mundo que conocía había desaparecido.
Magda iba a tener el bebé de Ronan y yo seguía atascado en Afganistán, pretendiendo
ser él. Me apresuré a salir de la tienda y corrí a través de la base, mi cabeza latiendo, mi
corazón galopando en mi pecho. No me tomó mucho encontrar al coronel. Estaba
agachado sobre algunos informes de inteligencia en la sala de comunicaciones,
entrecerrando los ojos a través de las gafas que había empezado a llevar. Cuando me vio,
se alzó en toda su estatura y carraspeó.
—¿Qué puedo hacer por ti, capitán? ¿Dónde está el fuego?
—Quiero extender de nuevo, coronel.
Su fría expresión se derritió un poco.
—Eso no es posible, Fletcher. Tanto como me gustaría mantenerte aquí, has estado
demasiado. Los superiores exigirán que vuelvas al servicio activo en los Estados Unidos
al menos seis meses antes de que podamos tenerte…
—Con el debido respeto, coronel Whitlock, ¿cree que no soy apto para el servicio?
—No. No creo eso.
—¿Cree que soy mentalmente competente?
—Normalmente, eso diría, pero ahora mismo pareces un poco enloquecido,
Ronan. ¿Podría preguntar a qué viene esto?
—Solo necesito servir a mi país, señor. La necesidad de proteger a los que amo y
mantenerlos seguros. —Este era el discurso perfecto para impresionar a Whitlock. El
patriotismo ciego le tocaba la fibra sensible todas las veces. Rascó su nariz, mirándome,
y luego dio un asentimiento indiferente.
—De acuerdo, entonces. Tendré el papeleo listo para que lo firmes por la mañana.
Escribiré una carta personal de recomendación requiriendo que tu aplicación para otra
extensión sea garantizada, pero no puedo asegurar que sea aceptada.
—Gracias, señor.
—No, gracias a ti, Fletcher. Los hombres buenos son difíciles de encontrar aquí. —
Hizo una pausa por un segundo, echando un vistazo de nuevo a los papeles de
inteligencia—. Sabes, de ustedes dos, siempre estuve seguro de que tu hermano sería el
que construiría una ejemplar carrera militar, Ronan. No me entiendas mal. Siempre
fuiste un excelente soldado. Pero cuando Sully se fue, realmente empezaste a brillar.
Supongo que a veces un hombre necesita dar un paso fuera de la sombra de su hermano
para mostrar sus verdaderos colores, ¿hmm?
Cinco meses después, estaba sobre mi espalda en un desierto justo a las afueras de
Kabul. Mi cuerpo estaba quemado, mis pulmones crudos por la inhalación de humo, y el
coronel Whitlock me llamaba bastardo loco, ordenando a los hombres meterme en un
helicóptero antes de desangrarme y morir.
En el otro lado del mundo, Magda estaba dando a luz a mi sobrino. Su nombre era
Connor. En su certificado de nacimiento, bajo la sección titulada “padre”, una enfermera
en bata rosa brillante, exhausta de un turno de catorce horas, escribió el nombre Sully
James Fletcher en limpia tinta azul.


Invitado,Te interesan más lecturas como esta buscanos en ACUALAND

avatar
Atómic_Mellark

Mensajes : 1047
Fecha de inscripción : 24/02/2017

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por Atómic_Mellark el Sáb 29 Jul - 18:31

En este capi odie a magda, o sea que le pasa "todavia te amo " WTF !! te acostaste con el hermano!! que clase de mujer enamorada hace eso, a ver diganme!!

Ronan, no se que pensar del... mmmm es un mal agradecido, su hermano se quedo por el, para que no sufriera mas traumas, para no ver mas cosas horribles para que su vista no se dañara con tanta muerte y pone sus ojos en la mujer de su hermano, deshonra total!! 

Se merecian uno al otro par de perros sarnosos, ok ya me calmo. Sully es un hombre como no se encuentran en la vida real. Espero no pague mas de lo que ya pago ahora que esta preso.


Invitado,Te interesan más lecturas como esta buscanos en ACUALAND

avatar
Atómic_Mellark

Mensajes : 1047
Fecha de inscripción : 24/02/2017

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por Atómic_Mellark el Sáb 29 Jul - 18:36

Cronograma

Sábado 15: Prólogo y Capítulo 1 
Domingo 16: Capítulo 2 y 3
Lunes 17: Capítulos 4 y 5
Martes 18: Capítulos 6 y 7 
Miércoles 19 : Capítulos 8 y 9
Jueves 20: Capítulos 10 y 12
Viernes 21: Capítulos 13 y 14
Sábado 22: Capítulos 15 pagina 124
Domingo 23 Descansamos y ponemos al dia.
Lunes 24: Capítulos 16 y 17
Martes 25: Capítulos 18 y 19
Miércoles 26: Capítulos 20 y 21
Jueves 27: Capítulos 22 y 23
Viernes 28: Capítulo 24
Sábado 29: Capítulo 25

Domingo 30: Capítulo 26
Lunes 31: Epílogo comentario final y puntuación


Invitado,Te interesan más lecturas como esta buscanos en ACUALAND

avatar
Atómic_Mellark

Mensajes : 1047
Fecha de inscripción : 24/02/2017

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por yiniva el Sáb 29 Jul - 19:14

Opino igual que tu @Ross L de Mellark, Que mala onda!!!!!!!, Sully le dio la mano a Ronan y término agarrándole la pata, cómo pudo meterse con Magda después de lo que hizo Sully por el.  Y ahora las consecuencias son que está encerrado.


avatar
yiniva

Mensajes : 2352
Fecha de inscripción : 26/04/2017
Edad : 27

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por Veritoj.vacio el Sáb 29 Jul - 20:17

@mariateresa escribió:Consulta parece que me perdi de algo en la lectura....
En que momento sully conocio a sus sobrinos??
Segun lo que lei el solo los vio de lejos en la escuela y despues cuando jugaban en la nieve.
Me perdi con los comentarios...
@veritoj.vacio @micafp_2530 ayuda!!!!
Tere vio a Connor en su obra de teatro pero los vio de lejos


]
avatar
Veritoj.vacio

Mensajes : 1921
Fecha de inscripción : 24/02/2017
Edad : 46

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por Veritoj.vacio el Sáb 29 Jul - 20:42

Ay Dios que capitulos, primero que bueno que conocio a sus sobrinos y que se empezaron a adaptar.
Luego los capitulos donde le escribe la carta y todo lo demas, que romatico y eso que se veia de lo mas duro. No cabe duda que cayó y fuerte.
Y despues de todo lo que hizo se lo llevan arrestado?
Y si eso no se hace Magda y Ronan se vieron muy mal


]
avatar
Veritoj.vacio

Mensajes : 1921
Fecha de inscripción : 24/02/2017
Edad : 46

Volver arriba Ir abajo

Re: Lectura #2 Julio 2017

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 6 de 7. Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6, 7  Siguiente

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.